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Norma Internacional de Contabilidad N° 36 (NIC 36)
Deterioro del valor de los activos
Contenido
· OBJETIVO
· ALCANCE
· DEFINICIONES
· IDENTIFICACIÓN DE LOS ACTIVOS QUE PUEDEN HABER DETERIORADO SU VALOR
· MEDICIÓN DEL IMPORTE RECUPERABLE
· Precio de venta neto
· Valor en uso
- Bases para la estimación
de los flujos de efectivo futuros
- Composición de las
estimaciones de los flujos de efectivo futuros
- Flujos de efectivo futuros en moneda
extranjera
- Tasa de descuento
· RECONOCIMIENTO Y MEDICIÓN DE LA PÉRDIDA POR DETERIORO
· UNIDADES GENERADORAS DE EFECTIVO
· Identificación de la unidad generadora de
efectivo a la que pertenece un determinado
activo
· Importe recuperable y importe en libros de una
unidad generadora
de efectivo
- Plusvalía comprada
- Activos comunes de la
compañía
· Pérdida de valor por deterioro para una unidad generadora de efectivo
· REVERSIÓN DE LAS
PÉRDIDAS DE VALOR POR DETERIORO
· Reversión de la pérdida por deterioro de un
activo individual
· Reversión de la pérdida por deterioro de una
unidad generadora de efectivo
· Reversión de la pérdida por deterioro de la plusvalía comprada
· INFORMACIÓN A REVELAR
· DISPOSICIONES
TRANSITORIAS
· FECHA DE VIGENCIA
| La Norma Internacional de Contabilidad 36 Deterioro
del Valor de los Activos (NIC 36) está contenida en los
párrafos 1 a 122 y en el Apéndice A. Todos
los párrafos tienen igual valor normativo, si bien la Norma conserva el formato IASC que tenía cuando fue adoptada por el
IASB. La NIC 36 debe ser entendida en el contexto de su objetivo y de los
Fundamentos de las conclusiones, del Prólogo
a las Normas Internacionales de Información Financiera y del Marco
Conceptual para la Preparación y Presentación de los Estados Financieros. En los mismos se suministran las bases para seleccionar y aplicar las políticas contables que
no cuenten con directrices específicas. |
Objetivo
El objetivo de esta Norma es establecer los
procedimientos que una empresa debe aplicar para asegurar
que el valor de sus activos no supera el importe que puede recuperar de los mismos. Un determinado activo estará contabilizado por encima de su importe recuperable
cuando su importe en libros exceda del importe que se puede recuperar
del mismo a través de su uso o de su venta. Si este fuera el caso, el activo se
calificaría como deteriorado, y la Norma
exige que la empresa reconozca contablemente la correspondiente pérdida de
valor por deterioro. En la Norma también se especifica cuándo la empresa
debe proceder a revertir la pérdida de valor por deterioro, y se exige que suministre determinada información referente a
los activos que hayan sufrido este tipo de deterioros de valor.
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Alcance
1. Esta Norma se debe aplicar
en la contabilización de los deterioros de valor
de cualquier clase de activos, salvo los siguientes:
(a) inventarios
(véase la NIC 2 Inventarios);
(b) activos surgidos de los contratos
de construcción (véase la NIC 11 Contratos
de Construcción);
(c) activos
por impuestos diferidos (véase la NIC 12, Impuesto a las Ganancias);
(d) activos procedentes de costos de beneficios a empleados (véase la NIC
19 Beneficios a los Empleados);
(e) activos
financieros que se encuentren incluidos en el alcance de la NIC 32 Instrumentos Financieros:
Presentación e Información a Revelar;
(f) propiedades de inversión que se midan a su valor
razonable (véase
la NIC 40 Propiedades
de Inversión); y
(g) activos biológicos relacionados con la actividad agrícola que se miden a valor razonable menos los costos estimados
hasta el punto de venta (véase la NIC 41 Agricultura).
2. Esta Norma no se aplica
a los inventarios, a los activos surgidos de los contratos de construcción, a
los activos por impuestos diferidos ni a los activos que surgen de los costos de beneficios a
empleados porque, en otras Normas
Internacionales de Contabilidad aplicables a tales activos, se han dado ya reglas específicas para reconocer y
medir estos tipos de activos.
3. Esta Norma se aplica a:
(a) subsidiarias, definidas
en la NIC 27 Estados Financieros Consolidados
y Contabilización de Inversiones en Subsidiarias;
(b) asociadas,
definidas en la NIC 28 Contabilización de Inversiones en Empresas Asociadas; y
(c) negocios conjuntos, definidos en la NIC 31 Información Financiera sobre los
Intereses en Negocios Conjuntos.
Para el deterioro de otros activos
financieros, véase la NIC 39 Instrumentos
Financieros: Reconocimiento y Medición.
4. Esta Norma es aplicable
a los activos que se llevan contablemente por su
valor revaluado (valor razonable) siguiendo otras Normas Internacionales de Contabilidad, como sucede con el
tratamiento alternativo permitido por
la NIC 16 Propiedades, Planta y Equipo. No obstante, determinar si un
activo previamente revaluado puede haberse deteriorado, por causas inesperadas,
depende de los criterios utilizados para
determinar el valor razonable:
(a) si el valor razonable
del activo es su valor de mercado, la única diferencia entre el valor razonable del activo y su
precio de venta neto, reside en los costos increméntales que se deriven directamente de la desapropiación del activo:
(i) si los costos de
desapropiación son insignificantes, el importe recuperable del activo revaluado será un
valor próximo a, o mayor que,
su valor revaluado (valor razonable);
en tal caso, una vez que se hayan aplicado los criterios de la revaluación, es improbable que el
activo revaluado haya
deteriorado su valor, y por tanto no es necesario estimar el importe recuperable; y
(ii) si los costos de
desapropiación no son insignificantes, el precio de venta neto del activo
revaluado será necesariamente menor que su valor razonable, por ello se
reconocerá el deterioro del valor del activo revaluado en cuestión, siempre que
su valor en uso sea menor que su valor revaluado (valor razonable). En tal
caso, una vez que se hayan aplicado los criterios de la revaluación, la empresa
utilizará esta Norma para determinar si el activo ha sufrido o no deterioro de
su valor, y
(b) si el valor razonable del
activo se determina a partir de una base distinta a su valor de mercado, su valor revaluado
(valor razonable) podría ser mayor o menor
que su importe recuperable, de forma que, después de aplicar los correspondientes
criterios de revaluación, la empresa
tendrá que aplicar esta Norma para determinar
si el activo ha sufrido o no deterioro de su valor.
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Definiciones
5. Los
siguientes términos se usan, en la presente Norma, con el significado que a
continuación se especifica:
Importe recuperable de un activo es el mayor entre su precio de
venta neto
y su valor en uso.
Valor en uso de un activo es el valor presente de los flujos futuros estimados de efectivo
que se esperan, tanto de su funcionamiento continuado
en el tiempo, como de su eventual desapropiación al final de la vida útil.
Precio de venta neto de un activo es el importe que se puede obtener por la venta del mismo en una
transacción libre, realizada entre un comprador
y un vendedor interesados y debidamente informados, una vez deducidos los
costos de desapropiación.
Costos de desapropiación son los costos increméntales directamente atribuibles a la desapropiación de un activo,
excluyendo los gastos financieros
y los impuestos sobre las ganancias.
Pérdida por deterioro es la cantidad en que excede el importe en
libros de un activo a su importe recuperable.
Importe en libros de un activo es el importe por el que tal
elemento aparece
en el balance, una vez deducida la amortización o depreciación acumuladas y el deterioro de valor que, eventualmente, le correspondan.
Depreciación (Amortización) es la distribución sistemática del valor
depreciable de un activo entre los años de su vida útil estimada.
Importe depreciable de un activo es su costo histórico, o el
importe que
lo sustituya en los estados financieros, una vez que se ha deducido su valor residual
Vida útil de un activo es:
(a) el
período de tiempo durante el cual se espera utilizar el activo por parte de la empresa; o bien
(b) el
número de unidades de producción o similares que se esperan obtener del mismo
por parte de la empresa.
Unidad generadora de efectivo es el grupo identificable de activos más pequeño, cuyo funcionamiento continuado genera
entradas de efectivo
a favor de la entidad que son, en buena medida, independientes de los flujos de efectivo
derivados de otros activos o grupos de activos.
Activos comunes de la compañía son los activos, diferentes de la plusvalía comprada, que contribuyen a la
obtención de flujos de efectivo
futuros en la unidad generadora de efectivo que se está considerando y en las demás unidades existentes en la empresa.
Mercado activo es un mercado en el que se dan las siguientes condiciones:
(a) las
partidas objeto de transacción son homogéneas;
(b) siempre
es posible encontrar compradores y vendedores; y
(c) los
precios están disponibles para el público.
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Identificación de los activos que pueden haber deteriorado su valor
6. En los párrafos 7 a 14
se especifica cuándo debe determinarse el importe recuperable. En las reglas
que se ofrecen, se utiliza el término "activo", pero son aplicables
tanto a un activo considerado individualmente como a una unidad generadora de
efectivo.
7. Se deteriora el valor
de un activo cuando el importe en libros del mismo excede a su importe
recuperable. En los párrafos 9 a 11 se describen algunos indicios para saber si
ha tenido lugar un deterioro del valor de esta naturaleza: si se presenta
alguno de tales indicios, la empresa estará obligada a realizar una estimación
del importe recuperable. En caso de no presentarse indicio alguno de una
pérdida por deterioro potencial, esta Norma no obliga a la empresa a que
realice una estimación formal del importe recuperable que podría corresponder a
los activos.
8. La
empresa debe evaluar, en cada fecha de cierre del balance, si existe algún
indicio de deterioro del valor de sus activos. Si se detectase algún indicio,
la empresa deberá estimar el importe recuperable del activo en cuestión.
9. Al
evaluar si existe algún indicio de que el activo puede haber deteriorado su
valor, la empresa debe considerar, como mínimo, las siguientes circunstancias:
Fuentes
externas de información
(a) durante
el período, el valor de mercado del activo ha disminuido significativamente más que lo que cabria esperar como consecuencia del mero paso del tiempo o del uso
normal;
(b) durante
el período han tenido lugar, o van a tener efecto en el futuro inmediato, cambios significativos con
una incidencia adversa
sobre la empresa, referentes al entorno legal, económico, tecnológico o de mercado en los que ésta opera,
o bien en el mercado
al que está vinculado el activo en cuestión;
(c) durante el período los tasas
de interés de mercado, u otras tasas de rendimiento de mercado de inversiones,
han sufrido incrementos que probablemente
afecten a la tasa de descuento utilizada
para calcular el valor de uso del activo, de forma que disminuyan su importe recuperable de forma
significativa;
(d) el
importe en libros de los activos que la empresa presenta, en sus estados financieros, es mayor que su
capitalización bursátil;
Fuentes internas de información
(e) se
dispone de evidencia sobre la obsolescencia o deterioro físico del activo;
(f) durante
el período han tenido lugar, o se espera que tengan lugar en el futuro inmediato, cambios
significativos en la forma o manera en que se usa o se espera usar el activo,
que afectarán desfavorablemente
a la empresa; entre tales cambios pueden encontrarse las planes de interrupción o reestructuración de la operación a la que pertenece el activo, o que se
haya decidido la desapropiación del
mismo antes de la fecha prevista; y
(g) se dispone
de evidencia, procedente de informes internos, que indica que el rendimiento
económico del activo es, o va a ser, peor que el esperado.
10. La lista del párrafo 9
no es exhaustiva. La empresa puede detectar otros indicios de que el activo
puede estar perdiendo valor por deterioro, lo que también la obligaría a
determinar el importe recuperable del activo.
11. La evidencia obtenida a
través de informes internos, que pudieran estar señalando el deterioro de valor
del activo, incluye entre otros indicios, la existencia de:
(a) flujos de efectivo para
adquirir el activo, o necesidades posteriores de efectivo para operar con él o mantenerlo, que son significativamente mayores que los presupuestados
originalmente;
(b) flujos netos de efectivo
reales, o bien beneficios o pérdidas, derivados de la operación del activo, que son
significativamente peores
que los presupuestados originalmente;
(c) una disminución
significativa de los flujos de efectivo netos o sobre la ganancia operativa presupuestados, o un
incremento significativo de las
pérdidas originalmente presupuestadas procedentes del activo en cuestión; o bien
(d) pérdidas de operación o flujos netos negativos
de efectivo para el activo, cuando las cifras del período actual son agregadas
con las cifras presupuestadas para el
futuro.
12. El concepto de
importancia relativa tiene aplicación al determinar si es necesario estimar el
importe recuperable de un activo. Por ejemplo, si los cálculos previos muestran
que el importe recuperable del activo es significativamente mayor que su
importe en libros, la empresa no necesita volver a reestimar el importe
recuperable, salvo en presencia de sucesos que pudieran tener como efecto la
eliminación de tal diferencia. De forma similar, los análisis preliminares
pueden mostrar que el importe recuperable de un determinado activo no es
sensible a uno o varios de los indicios listados en el párrafo 9.
13. Como ilustración de lo
que se afirma en el párrafo 12, si las tasas de interés de mercado u otras indicaciones
del rendimiento de mercado para las inversiones han sufrido incrementos durante
el período, la empresa no estará obligada a realizar una estimación formal del
importe recuperable del activo en los siguientes casos:
(a) cuando no sea probable que
la tasa de descuento utilizada al calcular
el valor en uso del activo vaya a verse afectada por el incremento en tales tasas de mercado. Por
ejemplo, los incrementos en las
tasas de interés a corto plazo, pueden no ejercer un efecto importante en la tasa de descuento utilizada para valorar un activo al que le resta todavía una vida útil dilatada; o
(b) cuando resulte probable
que la tasa de descuento utilizada al calcular el valor en uso del activo, vaya a verse
afectada por el incremento en tales tasas
de descuento, pero los análisis previos de sensibilidad sobre el importe recuperable muestren
cualquiera de los dos casos siguientes:
(i) Es improbable que se vaya
a producir una disminución importante en el importe
recuperable, por causa de que los flujos
futuros de efectivo es posible que se vean aumentados. Por ejemplo, en algunos casos, la empresa puede
ser capaz de demostrar que puede ajustar sus ingresos ordinarios para compensar eventuales incrementos en las tasas (de rendimiento) del mercado.
(ii) La improbabilidad de
que, de la disminución del importe recuperable,
resulte un deterioro de cuantía significativa.
14. Si existe cualquier
indicio de que el activo puede haber perdido valor por deterioro, esto podría
indicar que la vida útil restante, el método de depreciación (amortización)
utilizado o el valor residual del activo, necesitan ser revisados y ajustados,
siguiendo la NIC aplicable a tal activo, incluso si no se llega finalmente a
reconocer ningún deterioro del valor para el activo considerado.
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Medición del
importe recuperable
15. En esta Norma se define
importe recuperable de un activo como el mayor entre el precio de venta neto y
el valor en uso. Los párrafos 16 a 56 establecen los requisitos para la
determinación del importe recuperable. En ellos se utiliza el término
"activo", que es aplicable tanto a los activos individuales como a
las unidades generadoras de efectivo.
16. No siempre es necesario
calcular el precio de venta neto de un activo y su valor en uso. Por ejemplo,
si uno cualquiera de tales valores excediera al importe en libros del activo,
éste no habría deteriorado su valor, y por tanto no sería necesario proceder al
cálculo del otro valor restante.
17. Es posible calcular el
precio de venta neto de un activo incluso si éste no cuenta con un mercado
activo. Sin embargo, en ocasiones no será posible determinar el precio de venta
neto, porque no existan bases para hacer una estimación fiable del importe que
podría obtener, por la venta del activo en cuestión, en una transacción libre
realizada entre un comprador y un vendedor interesados y debidamente
informados. En tal caso, puede tomarse como importe recuperable de un activo su
valor en uso.
18. Si no hubiese razón
para creer que el valor en uso del activo excede de forma significativa a su
precio de venta neto, puede tomarse este último precio como importe recuperable
del mismo. Este es, con frecuencia, el caso de un activo cuyo destino es la
desapropiación. En efecto, el valor en uso de un activo que se destina a ser
desapropiado estará compuesto, fundamentalmente, por el importe a obtener por
la venta, ya que los flujos de efectivo futuros, derivados de su funcionamiento
continuado hasta la desapropiación, probablemente resulten insignificantes a
efectos del cálculo.
19. El importe recuperable
se calcula para cada activo individualmente, salvo que los activos no generasen
entradas de efectivo que fueran, en buena medida, independientes de las
producidas por otros activos o grupos de activos. Si este fuera el caso, el
importe recuperable se determinará para la unidad generadora de efectivo a la
que pertenezca el activo en cuestión (véanse los párrafos 64 a 87), a menos
que:
(a) el precio de venta neto
del activo sea mayor que su importe en libros, o
(b) se estime que el valor en
uso del activo esté próximo a su precio de venta neto, y este último pueda ser determinado.
20. En algunos casos, para
la determinación del precio de venta neto o del valor en uso, las estimaciones,
los promedios y otras simplificaciones en el cálculo pueden proporcionar una aproximación
razonable a las cifras que se obtendrían de cálculos más detallados, como los
ilustrados en el Apéndice de esta Norma.
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Precio de venta neto
21. La mejor evidencia del
precio de venta neto la constituye la existencia de un precio, dentro de un compromiso
formal de venta, en una transacción libre, ajustado por los costos
incrementales que pudieran ser directamente atribuibles a la desapropiación del
activo.
22. Si no existiera un
compromiso formal de venta, pero el activo tuviera un mercado activo de compraventa,
el precio de venta neto estaría constituido por el precio del activo en el
mercado menos los costos de desapropiación. El precio de mercado adecuado es,
normalmente, el precio vendedor que se dé en cada momento. Cuando no se
disponga del precio vendedor del momento, el precio de la transacción más
reciente puede proporcionar la base adecuada para estimar el precio de venta
neto, suponiendo que no se hayan producido cambios significativos en las
circunstancias económicas, entre la fecha de la transacción y la fecha en la
que se realiza la estimación.
23. Si no existe ni un
acuerdo firme de venta ni un mercado activo para el bien en cuestión, el precio
de venta neto se calculará a partir de la mejor información disponible para
reflejar el importe que la empresa puede obtener, en una transacción libre
entre un comprador y un vendedor interesados y debidamente informados, una vez
deducidos los costos derivados de la desapropiación. Para determinar este
importe, la empresa considerará el resultado de las transacciones recientes con
activos similares en el mismo sector industrial. El precio de venta neto no
reflejará una venta forzada, salvo que la gerencia se vea obligada a vender
inmediatamente.
24. Los costos por la
desapropiación, diferentes de aquéllos que ya hayan sido reconocidos como
pasivos, se habrán de deducir al calcular el precio de venta neto. Son ejemplos
de estos tipos de costos los de carácter legal, los impuestos de todo tipo que
el vendedor ha de pagar por la operación, los costos de desmontar o desplazar
el activo, así como todos los demás costos incrementales por dejar el activo en
condiciones de venta. No obstante, los beneficios por terminación (tal y como
han sido definidas en la NIC 19 Beneficios a los Empleados) y otros
costos asociados con la reducción del tamaño o la reorganización de una
empresa, que puede derivarse de la venta de un activo, no son costos
increméntales directamente relacionados y atribuibles a la desapropiación.
25. En ocasiones, la venta
de un activo puede obligar al comprador a asumir un pasivo, y sólo se puede
disponer de un precio de venta neto único tanto para él como para el pasivo. En
el párrafo 77 se explica cómo tratar tales casos.
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Valor en uso
26. La estimación del valor
en uso de un activo conlleva los siguientes pasos:
(a) estimar las entradas y
salidas futuras de efectivo derivadas tanto del funcionamiento continuado del activo como de su desapropiación final; y
(b) aplicar la tasa de
descuento adecuada a estos flujos de efectivo futuros.
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Bases para la estimación de los flujos de efectivo futuros
27. Para
medir el valor en uso:
(a) las
proyecciones de los flujos de efectivo deben estar basadas en hipótesis razonables y fundamentadas, que representen las mejores estimaciones de
la gerencia sobre el conjunto de las condiciones económicas que se presentarán a lo largo
de la vida útil
restante del activo. Debe darse mayor peso a las evidencias externas a la empresa;
(b) las
proyecciones de flujos de efectivo deben estar basadas en los presupuestos o
pronósticos de tipo financiero más recientes, que hayan sido aprobadas por la gerencia de la
empresa. Las proyecciones
basadas en estos presupuestos o pronósticos deben cubrir como máximo un período
de cinco años, salvo que pueda justificarse un plazo mayor; y
(c) por último, las proyecciones de flujos de efectivo posteriores al período cubierto por los presupuestos o pronósticos
de tipo financiero más recientes, deben estimarse extrapolando las
proyecciones anteriores, a partir de tales presupuestos o previsiones, utilizando para los años posteriores
escenarios con una tasa de crecimiento
constante o decreciente, salvo que se pudiera
justificar el uso de una tasa creciente en el tiempo. Esta tasa de crecimiento no deberá exceder de la tasa
media de crecimiento a largo plazo
para los productos, industrias, país o países en los que opera la empresa, o
para el mercado en el que se utiliza
el activo, salvo que pudiera justificarse una tasa de crecimiento mayor.
28. Por lo general, no se suele
disponer de presupuestos o pronósticos de tipo financiero, que sean detallados,
explícitos y fiables, para períodos mayores de cinco años. Por esta razón, las
estimaciones que haga la gerencia sobre los flujos futuros de efectivo, deben
basarse en los presupuestos o pronósticos más recientes, con un máximo de cinco
años. La gerencia puede utilizar proyecciones, basadas en los presupuestos o
pronósticos financieras, para un período mayor de cinco años, siempre que crea
que son fiables y pueda demostrar su capacidad, a partir de la experiencia
pasada, de predecir los flujos de efectivo de forma precisa en plazos tan
largos de tiempo.
29. Las proyecciones de
flujos de efectivo hasta el final de la vida útil del activo se estiman
extrapolando las proyecciones de flujos de efectivo basados en presupuestos o
pronósticos financieros, utilizando una tasa de crecimiento para los años
subsiguientes. Esta tasa será constante o decreciente, a menos que la
información objetiva indique que una tasa creciente se ajusta mejor a los
patrones que sigue el ciclo de vida del producto o del sector industrial. Si
resultara apropiado, la tasa de crecimiento podría también ser nula o negativa.
30. Cuando las condiciones
sean muy favorables, es posible que entren competidores en el mercado y limiten
el posible crecimiento. Por tanto, las empresas pueden tener dificultades para
superar la tasa media de crecimiento histórica en el largo plazo (por ejemplo,
en veinte años), referida a los productos, sectores industriales, país o países
en los que la empresa opera, o para el mercado en que el activo vaya a ser
utilizado.
31. Al usar información de
los presupuestos o pronósticos de tipo financiero, la empresa habrá de
considerar si la información refleja hipótesis razonables y fundamentadas, y si
representa la mejor estimación del conjunto de condiciones económicas que se
darán en la vida útil restante del activo en cuestión.
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Composición de las estimaciones de los flujos de efectivo futuros
32. Las
estimaciones de los flujos de efectivo futuros deben incluir:
(a) proyecciones
de cobros procedentes del funcionamiento continuado del activo;
(b) proyecciones
de los pagos en los que sea necesario incurrir para generar los cobros
anteriores por el funcionamiento continuado del activo (incluyendo, en su caso, los pagos
necesarios para preparar
al activo para su utilización), así como los que puedan ser atribuidos directamente, o distribuidos
según una base razonable,
al activo; y
(c) los
flujos netos de efectivo que, en su caso, se recibirían o pagarían por la desapropiación del activo al
final de su vida útil.
33. Las estimaciones de los
flujos de efectivo futuros y de la tasa de descuento habrán de tener en cuenta,
de forma coherente, las hipótesis que se manejen respecto a los incrementos de
precio debidos a la inflación general de la economía. Por tanto, si la tasa de
descuento incluyese el efecto de los incrementos de precio debidos a la
inflación general, los flujos de efectivo futuros se habrían de estimar en
términos nominales. Si, por el contrario, la tasa de descuento excluyese el
efecto de los incrementos de precio debidos a la inflación general, los flujos
de efectivo futuros se estimarían en términos reales (si bien tendrían que
incluir incrementos o decrementos futuros en los precios específicos).
34. Las proyecciones de
pagos futuros incluirán la parte de los pagos de toda la empresa que puedan ser
atribuidos de forma directa, o distribuidos sobre bases razonables y
coherentes, al funcionamiento del activo en cuestión.
35. Cuando el importe en
libros del activo no incluya la totalidad de los desembolsos a realizar antes
de que esté preparado para su utilización o venta, la estimación de los pagos
futuros incluirá también una evaluación de los desembolsos adicionales que se
esperan realizar antes de que el activo esté listo para su utilización o venta.
Este es el caso, por ejemplo, de un edificio en construcción o de un proyecto
de desarrollo que no se haya terminado todavía de ejecutar.
36. Con el fin de evitar
duplicidades en las estimaciones, los flujos de efectivo futuros no incluirán:
(a) Los cobros procedentes
de activos que generan, por su funcionamiento continuado, entradas de efectivo
que son en buena medida independientes de los cobros procedentes del activo que
se esté valorando (por ejemplo, activos financieros tales como partidas por
cobrar), y
(b) Los pagos relacionados
con obligaciones que ya han sido reconocidas
como pasivos (por ejemplo, partidas a pagar, pensiones o provisiones).
37. Los
flujos de efectivo futuros deben ser estimados, para el activo en cuestión,
teniendo en cuenta su estado actual. Dichas estimaciones no deberán incluir
pagos o cobros futuros que puedan tener su origen en:
(a) una
reestructuración futura en la que la empresa no se ha comprometido todavía; o
(b) desembolsos
futuros que puedan mejorar o desarrollar el activo por encima del nivel de rendimiento
originalmente previsto.
38. Puesto que los flujos
de efectivo futuros se estiman para el activo en su estado actual, el valor en
uso no reflejará:
(a) pagos futuros, o ahorros
de costos relacionados con ellos (por ejemplo reducciones de personal), o bien otros
beneficios que se espere conseguir de una
reestructuración futura, en la que la empresa no se haya comprometido hasta el momento; o
(b) desembolsos futuros que
vayan a mejorar o desarrollar el activo por encima del nivel de rendimiento originalmente
previsto, ni tampoco los beneficios
futuros relacionados con tales inversiones.
39. Una reestructuración es
un programa de actuación, planificado y controlado por la gerencia, cuyo efecto
es un cambio significativo en el cometido llevado a cabo por la empresa o en la
manera de llevar la gestión de la misma. En la NIC 37 Provisiones, Activos
Contingentes y Pasivos Contingentes, se especifica cuándo la empresa está
comprometida en una reestructuración.
40. Cuando una empresa se
encuentra comprometida en una reestructuración, es probable que algunos de sus
activos queden afectados por el desarrollo de la misma. Una vez que la empresa
se involucre en tal proceso de reestructuración:
(a) al proceder a determinar
el valor en uso, las estimaciones de pagos y cobros futuros reflejarán los
ahorros de costos y demás beneficios
esperados de la reestructuración (a partir de los presupuestos y pronósticos financieros más
recientemente aprobados por la
gerencia), y
(b) las
estimaciones de las salidas de efectivo futuras por la reestructuración en sí, se tratarán como una
provisión por reestructuración, según lo establecido en la NIC 37 Provisiones, Activos Contingentes y
Pasivos Contingentes.
En el Ejemplo 5 del Apéndice A se
ilustra el efecto de una reestructuración futura en los cálculos del valor en
uso.
41. Hasta que la empresa
lleve a cabo los desembolsos de capital que mejoren o desarrollen las capacidades
de un activo por encima del nivel de rendimiento originalmente previsto para el
mismo, las estimaciones de los flujos futuros de efectivo no incluirán las
estimaciones de entradas de efectivo que se esperen de dichos desembolsos de
capital (véase el Ejemplo 6 del Apéndice A).
42. Las estimaciones de los
flujos futuros de efectivo incluirán, no obstante, los desembolsos futuros
necesarios para mantener o conservar el activo en su nivel de rendimiento
originalmente previsto.
43. Las
estimaciones de los flujos de efectivo futuros no deben incluir:
(a) las
entradas o salidas de efectivo por actividades de financiación; ni
(b) los
pagos o cobros por el impuesto a las ganancias.
44. Los flujos de efectivo estimados
reflejarán las hipótesis que sean coherentes con la manera de determinar la
tasa de descuento. De otra manera, el efecto producido por algunas de las
hipótesis se duplicaría o se ignoraría. Puesto que el valor del dinero en el
tiempo está ya considerado al descontar las estimaciones de flujos de efectivo
futuros, tales flujos de efectivo excluyen las entradas y salidas de efectivo
por actividades de financiación. Del mismo modo, puesto que la tasa de
descuento se determina antes de impuestos, los flujos de efectivo se han de
estimar también antes del impuesto a las ganancias.
45. La
estimación de los flujos netos de efectivo a recibir (o eventualmente a pagar),
por la desapropiación de un activo al final de su vida útil, debe basarse en la
cantidad que la empresa espera obtener de la venta del elemento, en una
transacción libre entre un comprador y un vendedor interesados y debidamente
informados, una vez se hayan deducido los costos estimados de la
desapropiación.
46. La estimación de los
flujos netos de efectivo a recibir, o a pagar, por la desapropiación de un
activo al final de su vida útil, se hará de forma similar a la determinación
del precio de venta neto del activo, excepto que, al determinar tales flujos:
(a) la empresa utilizará los
precios que, en la fecha de la estimación, estén vigentes para activos de naturaleza similar,
que hayan llegado al final de su vida útil
y que hayan estado operando en condiciones similares a las del activo que se
está evaluando; y
(b) esos precios se
ajustarán por los efectos que puedan causarles tanto los
incrementos debidos a la inflación general, como los incrementos o disminuciones de los precios específicos; no obstante, si tanto las estimaciones de los flujos
de efectivo futuros, procedentes del funcionamiento continuado del
activo, como la tasa de descuento, excluyen
el efecto de la inflación general de la economía, este efecto habrá de ser excluido también de la estimación
de los flujos de efectivo procedentes de la desapropiación.
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Flujos de
efectivo futuros en moneda extranjera
47. Los flujos de efectivo
futuros se estimarán en la misma moneda en la que vayan a ser generados, y se
actualizarán utilizando la tasa de descuento apropiada para esa moneda. La empresa
convertirá el valor presente obtenido de este proceso utilizando la tasa de
cambio en la fecha del balance (tal y como se describe en la NIC 21 Efectos
de las Variaciones en las Tasas de Cambio de la Moneda Extranjera).
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Tasa de descuento
48. La
tasa o tasas de descuento a utilizar deben ser tomadas antes de impuestos, y se
deben escoger tasas que reflejen las evaluaciones actuales del mercado sobre el
valor temporal del dinero y los riesgos específicos del activo. La tasa o tasas
de descuento no deben refleja los riesgos que ya hayan ocasionado los ajustes
en las estimaciones de los flujos de efectivo futuros.
49. Una tasa que puede
reflejar perfectamente las evaluaciones actuales del valor del dinero en el
tiempo, y los riesgos específicos del activo, es el rendimiento que los
inversionistas exigirían, si escogieran una inversión que generase flujos de
efectivo de importes, distribución en el tiempo y perfil de riesgo,
equivalentes a los que la empresa espera obtener del activo en cuestión. Esta
tasa de descuento se estima a partir de la tasa implícita en las transacciones
actuales de mercado para activos similares, o bien como el costo de capital
promedio ponderado de una empresa que tuviera un solo activo (o una cartera de
activos) similares al que se está considerando, en términos de potencial de
servicio y riesgo soportado.
50. Cuando la tasa específica
correspondiente a un activo no está disponible en el mercado, la empresa tendrá
que usar otros subrogados para estimar la tasa de descuento. El objetivo es
estimar, tan bien como sea posible, la evaluación del mercado para:
(a) el valor temporal del
dinero para los períodos que restan hasta el final de la vida útil del activo; y
(b) los riesgos de que los
flujos de efectivo futuros puedan diferir, en importe o distribución temporal, de las estimaciones
realizadas.
51. Como punto de partida,
la empresa puede tomar en cuenta las siguientes tasas:
(a) el costo de capital
promedio ponderado de la empresa, utilizando técnicas tales como el Modelo de
Precios de los Activos Financieros;
(b) la tasa incremental para
los préstamos tomados por la empresa; y
(c) otras tasas de mercado
para préstamos.
52. Estas tasas se
ajustarán:
(a) para reflejar la forma en que el mercado
podría valorar los riesgos específicos
asociados con los flujos de efectivo proyectados; y
(b) para excluir los riesgos
que no sean relevantes respecto de los flujos de efectivo proyectados.
Se considerarán también otros riesgos como el riesgo-país, el riesgo
de tasa de cambio, el riesgo de precios y el
riesgo de flujos de efectivo.
53. Para evitar
duplicidades, la tasa de descuento no reflejará ningún riesgo que ya se haya
tenido en cuenta al ajustar las estimaciones de flujos de efectivo futuros.
54. La tasa de descuento es
independiente de la estructura de capital mantenida por la empresa, y también
de la manera en que la empresa ha financiado la compra del activo, porque los
flujos futuros que se esperan del mismo no dependen de la forma en que se haya
financiado su adquisición.
55. Si el cálculo de la
tasa de descuento se ha hecho después de impuestos, se habrá de ajustar para
que refleje la tasa antes de impuestos.
56. La empresa utilizará,
normalmente, una única tasa de descuento para la estimación del valor en uso de
un activo. No obstante, la empresa podrá utilizar tasas de descuento diferentes
para diferentes períodos de tiempo, siempre y cuando el valor en uso sea
sensible a las diferencias en los riesgos para los diferentes ejercicios o a la
estructura temporal de las tasas de interés.
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Reconocimiento y medición de la pérdida por deterioro
57. En los párrafos 58 a 63
se establecen los requisitos para el reconocimiento y la medición de las
pérdidas por deterioro de los activos individuales. Por su parte, en los
párrafos 88 a 93 se especifican estos mismos requisitos para el caso de
unidades generadoras de efectivo.
58. El
importe en libros de un activo debe ser reducido hasta que alcance su importe
recuperable si, y sólo si, este importe recuperable es menor que el importe en
libros. Tal reducción se designa como pérdida por deterioro.
59. La
pérdida por deterioro debe ser reconocida inmediatamente como un gasto en el
estado de resultados, a menos que el activo en cuestión se contabilice por su
valor revaluado, siguiendo otra NIC (por ejemplo en virtud del tratamiento alternativo
permitido en la NIC 16 Propiedades,
Planta y Equipo). Las pérdidas por deterioro, en los activos revaluados,
deben tratarse como una disminución de la revaluación practicada siguiendo la
Norma Internacional de Contabilidad pertinente.
60. La pérdida por
deterioro correspondiente a un activo revaluado se reconocerá directamente como
un cargo contra el superávit de revaluación, en la medida que no exceda del
importe de la misma que ha sido generado por el activo en cuestión. La parte
que exceda del importe previamente revaluado, será reconocida como un cargo en
el estado de resultados del período.
61. En
el caso de que el importe estimado de una pérdida por deterioro sea mayor que
el importe en libros del activo con el que se relaciona, la empresa debe
proceder a reconocer un pasivo si, y sólo si, es obligada a ello por otra Norma
Internacional de Contabilidad.
62. Tras
el reconocimiento de una pérdida por deterioro, los cargos por depreciación
(amortización) del activo deben ser objeto del ajuste correspondiente, con el
fin de distribuir el importe en libros revisado del activo, menos su eventual
valor residual, de una forma sistemática a lo largo del período que constituya
su vida útil restante.
63. Cuando se proceda a reconocer
una pérdida por deterioro, se determinarán también los activos y pasivos por
impuestos diferidos relacionados con ella, mediante comparación del importe en
libros revisado con su base fiscal correspondiente, siguiendo la NIC 12 Impuesto
a las Ganancias (véase el Ejemplo 3 del Apéndice A).
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Unidades generadoras de efectivo
64. En los párrafos 65 a 93
se establecen los requisitos para identificar las unidades generadoras de
efectivo, a las que pertenecen los activos, y para determinar el importe en libros
y las hipotéticas pérdidas por deterioro que corresponden a las mismas.
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Identificación de la unidad generadora de efectivo a
la que pertenece un determinado activo
65. Si
existiera algún indicio de que un activo puede haber deteriorado su valor, el
importe recuperable del mismo se deberá estimar para el activo individualmente
considerado. Si no fuera posible estimar el importe recuperable del activo
individual, la empresa debe proceder a determinar el importe recuperable de la
unidad generadora de efectivo a la que tal elemento pertenece.
66. El importe recuperable
de un determinado activo no podrá ser determinado cuando:
(a) el valor en uso del
activo no pueda estimarse como cercano a su precio de venta neto (por ejemplo,
cuando los flujos de efectivo futuros por el
funcionamiento continuado del activo no pueden determinarse por ser insignificantes); y
(b) el activo no genere entradas de efectivo, por
su funcionamiento continuo, que sean en buena medida independientes de las
producidas por otros activos. En estos casos, el valor en uso y, por tanto, el importe recuperable, pueden determinarse
sólo a partir de la unidad generadora de efectivo a la que pertenece el
activo en cuestión.
Ejemplo
Una empresa minera posee un ferrocarril privado para
transportar el mineral que extrae. El
ferrocarril en cuestión sólo puede ser vendido por su valor como chatarra y,
por sí mismo, no genera entradas de efectivo
por su funcionamiento continuo que sean en buena medida independientes de las entradas que
corresponden a otros activos de la mina.
No es posible estimar el importe recuperable del
ferrocarril privado, porque el valor en uso del mismo no puede determinarse,
aunque probablemente sea diferente de su valor como chatarra. Por tanto, la empresa tendrá que estimar el importe recuperable de la unidad generadora de efectivo a la que pertenece el
ferrocarril, esto es, la mina en su
conjunto. |
67. Como ha quedado
definido en el párrafo 5, la unidad generadora de efectivo de un activo es el
grupo más pequeño de activos que, incluyendo al mismo, genere entradas de
efectivo por su funcionamiento continuado, que sean en buena medida
independientes de las entradas producidas por otros activos o grupos de
activos. La identificación de una unidad generadora de efectivo implica la
realización de juicios. Si no se puede llegar a determinar el importe
recuperable de un activo individual, la empresa ha de proceder a identificar el
conjunto más pequeño de activos que, incluyendo al mismo, genere entradas independientes
de efectivo, por su funcionamiento continuado.
Ejemplo
Una
empresa de autobuses da servicio, bajo contrato, a un municipio que le exige unos ciertos servicios mínimos para cada una de las cinco
rutas separadas que cubre. Los activos destinados a cada una de las rutas, y
los flujos de efectivo que se derivan de cada una de ellas, pueden ser
identificados por separado. Una de las rutas opera con pérdidas significativas.
Puesto que la empresa no tiene la opción de suspender ninguna de las rutas cubiertas por los autobuses, el menor nivel
de entradas de efectivo identificables por el funcionamiento continuo,
que son en buena medida independientes de las entradas procedentes de otros
activos o grupos de activos, son las entradas de efectivo generadas por las
cinco rutas en conjunto. La unidad generadora de efectivo para cada ruta es la
empresa de autobuses, considerada como un todo. |
68. Los cobros derivados
del uso son entradas de efectivo y otros medios equivalentes al efectivo,
recibidos de sujetos ajenos a la empresa. Para identificar si los cobros
procedentes de un activo (o grupo de activos) son significativamente
independientes de los cobros asociadas a otros activos (o grupos de activos),
la empresa considerará diferentes factores incluyendo cómo controla la gerencia
las operaciones de la empresa (como por ejemplo, por producto, línea, negocio,
localización individual, por distritos o regiones o de cualquier otra forma), o
cómo adopta la gerencia de la empresa las decisiones de continuar operando o
desapropiar sus activos o las operaciones en las que está implicada. El Ejemplo
1 del Apéndice A, proporciona algunos ejemplos de identificación de unidades
generadoras de efectivo.
69. Si
existe un mercado activo para los productos elaborados por un activo o un grupo
de activos, uno u otros deben ser identificados como una unidad generadora de
efectivo, incluso si alguno o todos los productos elaborados se utilizan
internamente. En este caso, debe ser utilizada la mejor estimación que la
gerencia posea sobre los precios futuros de mercado de los productos:
(a) para
determinar el valor en uso de tal unidad generadora de efectivo, cuando se estimen las entradas
futuras de efectivo que tengan relación con el uso interno de los productos;
y
(b) para
determinar el valor en uso de otras unidades generadoras de efectivo en la empresa, al proceder a
estimar las salidas futuras
de efectivo que tengan relación con el uso interno de los productos.
70. Aunque una parte o la
totalidad de la producción elaborada por un activo o un grupo de activos, sea
utilizada por otras unidades de la misma empresa (por ejemplo productos en un
estado intermedio dentro del proceso productivo), tal activo o grupo de ellos
formarán una unidad generadora de efectivo, siempre y cuando la empresa pueda
vender esta producción en un mercado activo. Esto es así porque tal activo, o
grupo de ellos, podría generar entradas de efectivo por su funcionamiento
continuo, que serían en buena medida independientes del resto de los activos o
grupos de activos de la entidad. Al utilizar información basada en los
presupuestos o pronósticos de tipo financiero, que se relacionen con esta
unidad generadora de efectivo, la empresa procederá a ajustar su información si
los precios internos de transferencia no reflejaran la mejor estimación, que la
gerencia posee, acerca de los precios futuros de mercado que afectarán a la
unidad en cuestión.
71. Las
unidades generadoras de efectivo deben estar identificadas en todos los
períodos de forma homogénea, y formadas por el mismo activo o tipos de activos,
salvo que se justifique un cambio.
72. Si una empresa
determina que un activo pertenece, en este período, a una unidad generadora de
efectivo diferente de la que le correspondía en períodos anteriores, o que los
tipos de activos que se agregan para formar la unidad en cuestión han cambiado,
el párrafo 117 de esta Norma exige proporcionar ciertas informaciones sobre
esta unidad, en el caso de que la misma haya experimentado una pérdida por
deterioro, o una reversión sobre los deterioros de valor reconocidos
anteriormente, siempre que los importes correspondientes sean significativos en
los estados financieros de la empresa en su conjunto.
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Importe
recuperable y importe en libros de una unidad generadora
de efectivo
73. El importe recuperable
de una unidad generadora de efectivo, es el valor mayor entre el precio de
venta neto de la unidad y su valor en uso. Para los propósitos de determinar el
importe recuperable de la unidad generadora de efectivo, las referencias
efectuadas en los párrafos 16 a 56 a "activo" o "activos"
se entenderán hechas a la "unidad generadora de efectivo".
74. El
importe en libros de una unidad generadora de efectivo debe determinarse de
manera coherente con la forma en que se calcula el importe recuperable de la
misma.
75. El importe en libros de
una unidad generadora de efectivo:
(a) sólo incluirá el importe
en libros de aquellos activos que puedan ser atribuidos directamente, o distribuidos según un
criterio razonable y coherente, a
la unidad generadora de activos y que va a generar las entradas futuras de efectivo, que hayan
sido tenidas en cuenta a la hora de
calcular el valor en uso de la citada unidad; y
(b) no incluirá el importe en
libros de ningún pasivo reconocido, a menos que el importe recuperable de la unidad
generadora de efectivo en cuestión no
pudiera ser determinado sin tener en cuenta tal pasivo.
Esto es así porque el precio de venta neto y el
valor en uso, para la unidad
generadora de efectivo, se calculan con exclusión de los flujos de efectivo
relacionados con activos que no formen parte de la unidad en cuestión, y de los pasivos que ya han sido
objeto de reconocimiento en los
estados financieros (véanse los párrafos 24 y 36).
76. Cuando se agrupan los
activos para evaluar su recuperabilidad, es importante incluir en la unidad
generadora de efectivo la totalidad de los activos que generan las corrientes
relevantes de entradas de efectivo, por su funcionamiento continuo. De otra
forma, la unidad generadora de efectivo puede aparecer como plenamente
recuperable, cuando de hecho se ha producido una pérdida por deterioro. En
algunos casos se da la circunstancia de que, aunque determinados activos puedan
contribuir a la producción de los flujos de efectivo futuros de la unidad
generadora de efectivo, no pueden ser distribuidos con un criterio razonable y
coherente a la unidad en cuestión. Este puede ser el caso de la plusvalía
comprada y de los activos comunes de la compañía, tal como por ejemplo la sede
social. En los párrafos 79 a 87 se explica cómo tratar tales activos, al
comprobar si la unidad generadora de efectivo ha deteriorado su valor.
77. Podría ser necesario
tomar en consideración ciertos pasivos cuando se esté calculando el importe recuperable
de la unidad generadora de efectivo. Esto puede ocurrir cuando la
desapropiación de la citada unidad obligue al comprador a asumir un pasivo. En
tal caso, el precio de venta neto (o el flujo de efectivo procedente de la
desapropiación al final de su vida útil) de la unidad generadora de efectivo
estaría formado, conjuntamente, por el precio de venta neto estimado para los
activos de la unidad y para el pasivo, menos los costos correspondientes a la
desapropiación. A fin de llevar a cabo una comparación, que tenga sentido,
entre el importe en libros y el importe recuperable de la unidad generadora de
efectivo, es preciso deducir el importe en libros del pasivo al calcular tanto
el valor en uso de la unidad, como su importe en libros.
Ejemplo
Una
empresa explota una mina en cierto país, donde la legislación exige que los propietarios rehabiliten los terrenos cuando la
operación de la misma haya finalizado. El costo de la rehabilitación incluye la
reposición de las capas de tierra que hubo que extraer de la mina antes de que la operación comenzara. Por eso, ha sido
reconocida una provisión para cubrir los costos de la reposición desde
el momento en que se quitó la tierra
(rehabilitación). El importe de la provisión ha sido reconocido como parte del costo de la mina, y está siendo depreciado a lo largo de la vida útil de la mina.
El importe en libros de la provisión por rehabilitación es de 500, que
es igual al valor presente de los costos de rehabilitación.
La
empresa está comprobando el posible deterioro de valor de la mina. La unidad generadora de efectivo de la mina es,
precisamente, la propia mina en su conjunto. La empresa ha
recibido varias ofertas de compra de la mina,
con precios alrededor de 800, para cuya determinación se ha tenido en cuenta el hecho de que el comprador tomará
para sí la obligación de restaurar los terrenos. Los costos de desapropiación de la mina tienen un importe
insignificante. El valor en uso de la mina es aproximadamente 1.200,
excluyendo los costos de rehabilitación. El
importe en libros de la mina es de 1.000.
El precio de venta neto de la unidad
generadora de efectivo es de 800. En este importe se ha considerado el impacto de los
costos de rehabilitación. Como
consecuencia de ello, el valor en uso de la unidad generadora de efectivo se determina tras
considerar los costos de la rehabilitación, y se puede estimar en un importe de 700 (1.200 menos 500). El importe en libros de la unidad
generadora de efectivo asciende a 500, igual al importe en libros de la
mina (1.000) menos el importe en libros de la provisión para costos de
rehabilitación (500). |
78. Por razones prácticas,
el importe recuperable de una unidad generadora de efectivo se determina en
ocasiones después de tener en consideración los activos que no son parte de la
propia unidad (por ejemplo, cuentas a cobrar u otros activos financieros) o
pasivos que ya han sido objeto de reconocimiento en los estados financieros
(por ejemplo, partidas por pagar, pensiones y otras provisiones). En tales
casos, el importe en libros de la unidad generadora de efectivo se verá
aumentado por el importe en libros de tales activos y se verá disminuido por el
importe en libros de tales pasivos.
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Plusvalía comprada
79. La plusvalía comprada que
aparece en una adquisición representa un pago, realizado por el comprador,
anticipando una parte de los beneficios económicos a recibir en el futuro.
Estos beneficios económicos futuros, pueden proceder de la sinergia que se
produce entre los activos identificables adquiridos o, también, proceder de
otros activos que, individualmente, no cumplen las condiciones para su
reconocimiento en los estados financieros. La plusvalía comprada no puede
generar flujos de efectivo independientemente de otros activos o grupos de
activos, y por lo tanto no puede determinarse el importe recuperable de la
misma como activo individual. Como consecuencia de ello, si hubiera indicios de
que la plusvalía comprada ha perdido valor, el importe recuperable se
determinará para la unidad generadora de efectivo a la que pertenezca la citada
plusvalía comprada. Este importe se compararía, a continuación, con el importe
en libros de esta unidad generadora de efectivo y, eventualmente, se procederá
a reconocer la pérdida por deterioro correspondiente, de acuerdo con el párrafo
88.
80. Al
comprobar si una unidad generadora de efectivo se ha deteriorado, la empresa
debe proceder a detectar si la plusvalía comprada, relativa a la citada unidad,
ha sido objeto de reconocimiento en los estados financieros. Si este fuera el
caso, la empresa debe:
(a) llevar a cabo una
comprobación "de abajo arriba", esto es, la empresa debe:
(i) determinar si el importe
en libros de la plusvalía comprada puede ser distribuida, de una forma
razonable y coherente, a la unidad
generadora de efectivo que se esté considerando;
y
(ii) a continuación, comparar el importe recuperable de la unidad generadora de efectivo,
que se esté considerando, con su importe en libros (que incluirá entonces
el importe en libros de la plusvalía
comprada que le haya podido corresponder en el reparto), procediendo a reconocer
las eventuales pérdidas por deterioro de acuerdo con el
párrafo 88.
La empresa deberá llevar a cabo esta segunda
etapa de la comprobación "de abajo
arriba" incluso si no fuera posible distribuir, de una forma
razonable y coherente, una parte del saldo de la plusvalía comprada a la unidad
generadora de efectivo que se esté
considerando.
(b) si, al ejecutar la
comprobación "de abajo arriba", no pudiera atribuirse el importe en
libros de la plusvalía comprada, de una forma razonable y coherente, a la
unidad generadora de efectivo que se esté considerando, la empresa deberá
llevar a cabo adicionalmente una comprobación "de arriba abajo", esto
es, deberá proceder a:
(i) detectar
la unidad generadora de efectivo más pequeña, que contenga a la unidad que se
esté considerando, y a la que se pueda distribuir, de una forma razonable y
coherente, el importe
en libros de la plusvalía comprada (sería la unidad generadora de efectivo "superior";
y
(ii) a
continuación, comparar el importe recuperable de la unidad generadora de efectivo superior con su
importe en libros
(que incluirá entonces el valor de la plusvalía comprada que le haya podido corresponder en
el reparto), procediendo a reconocer
las eventuales pérdidas por deterioro del
valor de acuerdo con el párrafo 88.
81. Cada vez que se esté
comprobando el posible deterioro de valor de una unidad generadora de efectivo,
la empresa considerará la plusvalía comprada asociada con los flujos de efectivo
futuros que pueda generar la citada unidad. Si es posible distribuir a la
unidad, de forma razonable y coherente, una parte o la totalidad del saldo de
la plusvalía comprada, la empresa aplicará únicamente la comprobación
"abajo arriba". Si no fuera posible distribuir la plusvalía comprada
de forma razonable y coherente, la empresa aplicará tanto la comprobación
"de abajo arriba" como "de arriba abajo" (véase el Ejemplo
7 del Apéndice A).
82. La comprobación
"de abajo arriba" sirve para asegurar que la empresa procede a
reconocer cualquier pérdida por deterioro que pueda corresponder a la unidad
generadora de efectivo, incluyendo la relacionada con la plusvalía comprada que
se le haya podido distribuir sobre una base razonable y coherente. Si no
pudiese hacerse tal distribución en la comprobación "de abajo
arriba", entonces la combinación de las comprobaciones "de abajo
arriba" y "de arriba abajo" aseguraría que la empresa reconoce:
(a) en primer lugar, las
pérdidas por deterioro que haya tenido la unidad generadora de efectivo, sin
considerar el efecto que las mismas hayan podido tener en el valor de la
plusvalía comprada; y
(b) a continuación, las
posibles pérdidas por deterioro relacionadas con la plusvalía comprada. Puesto
que la empresa aplica, en primer lugar, la comprobación "de abajo
arriba" a todos los activos que puedan haber sufrido pérdidas por
deterioro, cualquier eventual pérdida por deterioro que sea detectada para la
unidad generadora de efectivo superior, en la posterior comprobación "de
arriba abajo", estará relacionada únicamente con la plusvalía comprada de
esa unidad superior.
83. Si se aplica la
comprobación "de arriba abajo", la empresa tendrá que determinar
formalmente el importe recuperable de la unidad generadora de efectivo superior,
a menos que se tenga una evidencia clara de que no exista riesgo de pérdida por
deterioro en esa unidad superior (véase el párrafo 12).
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Activos comunes de la compañía
84. Los activos comunes de
la compañía son los que corresponden genéricamente a todas las operaciones de
la empresa o de las divisiones, tales como el edificio que constituye la sede
social, el equipamiento informático de uso común o el centro de investigación
de la empresa. La estructura de la empresa es la que determina si un activo en
particular cumple la definición de activo común de la compañía, con referencia
a una unidad generadora de efectivo en particular. Las características clave de
los activos comunes son que no generan entradas de efectivo de forma
independiente, con respecto a otros activos o grupos de activos, y que su
importe en libros no puede ser enteramente distribuido a la unidad generadora
de efectivo que se esté considerando.
85. Puesto que los activos
comunes de la compañía no generan entradas de efectivo por ellos mismos, el
importe recuperable de un activo común, particularmente considerado, no puede
ser calculado a menos que la gerencia haya decidido desapropiarlo. Como
consecuencia de esto, si existe algún indicio de que el activo común puede
haber deteriorado su valor, el importe recuperable de referencia será el que
corresponda a la unidad generadora de efectivo a la que pertenezca. Este
importe recuperable se comparara con el importe en libros que corresponda a la
unidad en cuestión y, si se diera una pérdida por deterioro, se reconocería la
misma de acuerdo con lo establecido en párrafo 88.
86. Al comprobar si una determinada unidad
generadora de efectivo ha deteriorado
su valor, la empresa debe proceder a identificar todos los activos comunes que
se relacionen con dicha unidad. Para cada uno de los activos comunes que se
hayan identificado de esta forma, la empresa
debe proceder a aplicar el párrafo 80, esto es:
(a) si el
importe en libros del activo común puede ser distribuido, de manera razonable y coherente, a la unidad
generadora de efectivo
considerada, la empresa deberá aplicar solamente la comprobación "de abajo arriba"; y
(b) si el
importe en libros del activo común no pudiera ser atribuido, de manera razonable y coherente, a la unidad
generadora de efectivo
que se esté considerando, la empresa deberá aplicar tanto la comprobación "de abajo
arriba" como la comprobación "de arriba abajo".
87. En el Ejemplo 8 del
Apéndice A se puede encontrar una ilustración sobre cómo tratar los activos
comunes de la compañía.
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Pérdida de valor por deterioro para una unidad generadora de efectivo
88. Debe
procederse a reconocer una pérdida por deterioro para una unidad generadora de efectivo
si, y sólo si, su importe recuperable fuera menor que su importe en libros. La
pérdida por deterioro debe ser distribuida, al objeto de reducir el valor de
los activos que componen la unidad, en el siguiente orden:
(a) en
primer lugar, a la plusvalía comprada que en su caso pudiera haberse atribuido
a la unidad en cuestión; y
(b) a
continuación, a los demás activos de la unidad, prorrateando en función del importe en libros de cada uno de
los activos existentes
en la unidad.
Tales reducciones en el importe en libros, de
cada uno de los activos individuales, deben ser tratadas como pérdidas por
deterioro de los mismos,
y reconocidas contablemente de acuerdo con lo establecido en el párrafo 59.
89. Al distribuir
una pérdida por deterioro según se establece en el párrafo 88, el importe en
libros de cada activo no debe ser reducido por debajo del mayor valor de entre
los siguientes:
(a) su
precio de venta neto (si se pudiese determinar);
(b) su
valor en uso (si se pudiese determinar); y
(c) cero.
El importe de la pérdida por deterioro que no
se pueda distribuir los activos siguiendo el criterio anterior, será
prorrateado entre los demás activos que componen la unidad.
90. Por causa de su naturaleza
peculiar, se eliminará, en primer lugar, la totalidad o parte de la plusvalía
comprada distribuida a la unidad generadora de efectivo, y sólo a continuación
se procederá a disminuir el importe en libros que corresponda a los demás
activos de la unidad.
91. Si no hubiera forma, en
la práctica, de estimar el importe en libros de cada activo individual de la
unidad generadora de efectivo, esta Norma exige que se haga un reparto
arbitrario, prorrateando la pérdida por deterioro entre los activos de dicha
unidad que sean diferentes de la plusvalía comprada, puesto que todos estos
activos operan conjuntamente.
92. Si el importe
recuperable de un activo individual no pudiera ser determinado (véase el
párrafo 66):
(a) se procederá a reconocer
una pérdida por deterioro para el activo siempre que su importe en libros sea superior al
mayor importe entre su precio de venta
neto y el valor que le corresponda tras la distribución hecha según los procedimientos
descritos en los párrafos 88 y 39; y
(b) no se reconocerá pérdida
por deterioro alguno para el activo si la unidad
generadora de efectivo en la que está incluido no hubiera sufrido ninguna pérdida por deterioro. Esto es de
aplicación incluso cuando el precio
de venta neto del activo fuera menor que su importe en libros.
Ejemplo
Cierta máquina ha sufrido una avería, pero todavía puede funcionar, aunque no tan bien como lo hacía antes de sufrir la misma. El precio de venta neto de la máquina es menor que su importe en libros. La máquina no puede generar, por su funcionamiento continuado, entradas de efectivo de forma independiente. El menor grupo identificable de activos que incluye a la máquina y que puede generar, por su funcionamiento continuo, entradas de efectivo de forma independiente del resto, es la línea de producción en la que se encuentra instalada. Se ha procedido a estimar el importe recuperable de la línea de producción en conjunto, y el importe estimado ha demostrado que la misma no ha sufrido ninguna pérdida por deterioro.
Hipótesis 1: los presupuestos o pronósticos aprobadas por la gerencia no reflejan ningún compromiso, por parte de la misma, para reemplazar la máquina. El importe recuperable de la máquina, individualmente considerada, no puede estimarse, puesto que el valor en uso de la misma:
(a) puede ser diferente de su precio de venta neto, y
(b) puede determinarse sólo con referencia a la unidad generadora de efectivo a la que pertenece la citada máquina (la línea de producción).
La línea de producción no ha experimentado pérdida por deterioro, por lo que tampoco se reconoce deterioro alguno para la máquina. No obstante, la empresa puede necesitar reconsiderar el período previsto para su depreciación o el método seguido para calcular la misma. Es posible que sea necesario fijar un período de depreciación menor, o un método de depreciación más acelerado, para reflejar la vida útil esperada que resta a la máquina o los patrones de consumo, por parte de la empresa, de los beneficios económicos derivados del elemento.
Hipótesis 2: los presupuestos o pronósticos aprobados por
la gerencia reflejan el compromiso de la
misma para vender y reemplazar la máquina en un futuro inmediato. Los
flujos de efectivo derivados del funcionamiento
continuo del elemento, hasta su desapropiación, son insignificantes.
Puede estimarse que el valor en uso de la
máquina está muy cercano a su precio de venta
neto. Por tanto, el importe recuperable de la máquina
puede determinarse sin tener en cuenta la unidad generadora de efectivo a
la que pertenece (la línea de producción). Puesto
que el precio de venta neto de la máquina es menor que su importe en
libros, se reconocerá una pérdida por deterioro para el elemento. |
93. Después
de que hayan sido aplicados los requisitos contenidos en los párrafos 88 y 89,
debe procederse a reconocer un pasivo por el importe restante de la pérdida por
deterioro no absorbido por la unidad generadora de efectivo si, y sólo si, ello
es obligatorio según lo establecido en otra Norma Internacional de
Contabilidad.
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Reversión de las
pérdidas de valor por deterioro
94. En los párrafos 95 a
101 se establecen los requisitos para proceder a revertir una pérdida por
deterioro, que haya sido reconocida con anterioridad para un activo o para una
unidad generadora de efectivo. En estos párrafos se utiliza el término
"activo", pero las disposiciones son aplicables por igual a los
activos individuales y a las unidades generadoras de efectivo. Se establecen
requisitos adicionales, para el caso de los activos individuales, en los
párrafos 102 a 106, para las unidades generadoras de efectivo en los párrafos
107 y 108 y para la plusvalía comprada en los párrafos 109 a 112.
95. Una empresa debe evaluar, en cada fecha del
balance, si existe algún indicio
de que la pérdida por deterioro, reconocida para los activos en años anteriores ya no existe o ha disminuido. Si
encontrara tal indicio, la empresa
debería volver a estimar el importe recuperable del activo en cuestión.
96. Al evaluar si existen indicios de que la pérdida
por deterioro reconocida
en años anteriores para un activo ya no existe o ha disminuido, la empresa debe considerar, como
mínimo, si se dan algunas de las
siguientes indicaciones:
Fuentes
externas de información
(a) durante
el período, el valor de mercado del activo ha aumentado significativamente;
(b) durante el período, han
tenido, o van a tener lugar en el futuro inmediato, cambios significativos con
un efecto favorable para la empresa,
referentes al entorno legal, económico, tecnológico o de mercado en los que ésta opera, o bien en el
mercado al que está dedicado el
activo en cuestión;
(c) durante
el período, las tasas de interés u otras tasas de rendimiento del mercado, han experimentado decrementos que probablemente afecten a la tasa de descuento
utilizada para calcular el valor en
uso del activo, de forma que su importe recuperable haya ascendido de forma significativa;
Fuentes internas de
información
(d) durante
el período han tenido lugar, o se espera que tengan lugar en el futuro inmediato, cambios
significativos en la forma o manera en que se usa o se espera usar el activo,
con efecto favorable
sobre la empresa; entre tales cambios pueden encontrarse los desembolsos de capital que
mejoran o desarrollan
el activo por encima del nivel de rendimiento originalmente previsto, o bien la existencia
de un compromiso para
interrumpir o reestructurar la operación a la que éste pertenece; y
(e) se
dispone de evidencia, procedente de informes internos, que indica que el rendimiento
económico del activo es, o va a ser, mejor que el esperado.
97. La lista de indicios de
potenciales recuperaciones de la pérdida por deterioro del párrafo 96 sigue, en
esencia, la de indicios de potenciales pérdidas por deterioro recogida en el
párrafo 9. También es aplicable el concepto de importancia relativa a la hora
de determinar si la pérdida por deterioro, reconocida para un activo en
períodos anteriores, se ha revertido, y si se necesita calcular de nuevo el
importe recuperable del mismo.
98. Si existieran indicios
de que la pérdida por deterioro, reconocida en años anteriores para un activo,
ya no existe o ha disminuido , esto puede indicar que la vida útil restante,
que el método de amortización o depreciación o que el valor residual necesitan
también ser revisados y ajustados, de acuerdo con la Norma Internacional de
Contabilidad que sea de aplicación, incluso cuando el indicio no lleve a la
reversión de la pérdida por deterioro del activo.
99. Debe
precederse a la reversión de la pérdida por deterioro reconocida para el activo
en períodos anteriores si, y sólo si, se ha producido un cambio en las
estimaciones utilizadas, para determinar el importe recuperable del mismo,
desde que se reconoció por última vez la susodicha pérdida. Si este fuera el
caso, el importe en libros del activo debe ser aumentado hasta que alcance su
importe recuperable. Tal incremento se designa como reversión de la pérdida por
deterioro.
100. La reversión de una
pérdida por deterioro refleja un aumento en el potencial estimado de servicio
del activo, ya sea por su utilización o por su venta, desde el momento en que
la empresa reconoció por última vez la pérdida por deterioro del activo. La
empresa está obligada a identificar los cambios en las estimaciones que produce
el incremento citado en el potencial de servicio. Ejemplos de tales cambios en
las estimaciones son los siguientes:
(a) un cambio en la base de estimación del
importe recuperable (por ejemplo, si antes se calculaba a partir del precio de
venta neto y ahora se hace a partir del
valor en uso, o viceversa);
(b) si el importe
recuperable se calculaba a partir del valor en uso, un cambio en la cuantía o en las fechas de las estimaciones de los flujos de efectivo futuros o en la tasa de
descuento; o
(c) si el importe
recuperable se calculaba a partir del precio de venta neto, un cambio en las estimaciones correspondientes a los componentes
de tal precio de venta o en los costos relacionados con la desapropiación.
101. El valor en uso de un
determinado activo puede llegar a hacerse mayor que su importe en libros,
simplemente porque el valor presente de los flujos de efectivo futuros aumente,
a medida que éstos se encuentren más próximos al momento presente. No obstante,
el potencial de servicio del activo puede no haber variado en absoluto. Por
tanto, una pérdida por deterioro no puede revertirse por causa del mero paso
del tiempo (en ocasiones a esto e le denomina "relajación del descuento"),
incluso aunque el importe recuperable del activo llegue a ser mayor que su
importe en libros.
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Reversión
de la pérdida por deterioro de un activo individual
102. El
nuevo importe en libros de un activo, tras la reversión de una pérdida por
deterioro, no debe exceder al importe en libros que podría haberse obtenido
(neto de amortización o depreciación) de no haberse reconocido la pérdida por
deterioro para el mismo en períodos anteriores.
103. Los incrementos en el
importe en libros de un activo por encima del importe en libros que podría
haberse obtenido (neto de amortización o depreciación), de no haber sido
reconocida la pérdida por deterioro en períodos anteriores, son de hecho
revaluaciones del activo en cuestión. Para contabilizar tales revaluaciones, la
empresa utilizará la Norma Internacional de Contabilidad que corresponda al
activo.
104. La
reversión de una pérdida por deterioro en un activo debe ser reconocida como un
ingreso inmediatamente en el estado de resultados, a menos que dicho activo se
contabilice por su valor revaluado, siguiendo otra Norma Internacional de
Contabilidad (por ejemplo, en virtud del tratamiento alternativo permitido en
la NIC 16 Propiedades,
Planta y Equipo). Cualquier reversión de la pérdida por deterioro en un
activo previamente revaluado, debe tratarse como un aumento de revaluación
según la Norma Internacional de Contabilidad pertinente.
105. La reversión de una
pérdida por deterioro, reconocida en un activo revaluado, se acredita
directamente al patrimonio neto, aumentando el importe del superávit de
revaluación. No obstante, y en la medida en que la pérdida por deterioro del
mismo activo revaluado haya sido reconocida previamente como un gasto en el
estado de resultados, se reconocerá la reversión como un ingreso del período.
106. Después
de haber reconocido una reversión de la pérdida por deterioro, los cargos por
depreciación (amortización) del activo deben ser objeto del ajuste
correspondiente, con el fin de distribuir el importe en libros revisado del
activo, menos su eventual valor residual, de una forma sistemática a lo largo
del período que constituya su vida útil restante.
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Reversión
de la pérdida por deterioro de una unidad generadora de efectivo
107. El
importe de la reversión de una pérdida por deterioro, en una unidad generadora
de efectivo, debe ser objeto de distribución, al objeto de incrementar el
importe en libros de los activos de la citada unidad, utilizando el siguiente
orden:
(a) en primer lugar, a los
activos distintos de la plusvalía comprada, prorrateando la cantidad en función
del valor de cada uno de los activos que
componen la unidad; y
(b) a
continuación, y si se cumplen los requisitos del párrafo 109, la plusvalía comprada distribuida a la unidad
generadora de efectivo.
Los incrementos en los valores en libros deben
tratarse como reversiones de las
pérdidas por deterioro de cada uno de los activos individuales, y proceder a su reconocimiento de acuerdo con el párrafo 104.
108. Al
atribuir la reversión de una pérdida por deterioro correspondiente a una unidad
generadora de efectivo, siguiendo lo establecido en el párrafo 107, el importe
en libros de cada activo no debe ser aumentado por encima del menor entre:
(a) su importe recuperable (si
pudiera determinarse); y
(b) el importe en libros (neto
de amortización o depreciación) que hubiera
podido determinarse de no haberse reconocido la pérdida por deterioro en
los períodos anteriores.
El importe de la reversión de la pérdida por
deterioro que no se pueda distribuir
a los activos siguiendo el criterio anterior, será prorrateado entre los demás
activos que componen la unidad.
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Reversión de la pérdida por deterioro de la plusvalía comprada
109. Como
excepción a los requisitos establecidos en el párrafo 99, una pérdida por
deterioro reconocida en la plusvalía comprada no podrá ser objeto de reversión
en los períodos posteriores, a menos que:
(a) la
pérdida por deterioro fuera causada por un suceso externo específico de naturaleza tan excepcional que
no se espere su repetición
en el futuro; y
(b) hayan
ocurrido, con posterioridad, sucesos externos que hayan conseguido revertir el efecto de tal suceso.
110. La NIC 38 Activos
Intangibles prohíbe el reconocimiento de una plusvalía comprada generada
internamente. Cualquier incremento posterior en el importe recuperable de la
plusvalía comprada, será probablemente un aumento de la plusvalía comprada
generada internamente, salvo que el incremento esté relacionado claramente con
la reversión de los efectos causados por un suceso externo específico de
naturaleza excepcional.
111. Esta Norma no permite
la reversión de una pérdida por deterioro en la plusvalía comprada basada en un
mero cambio de las estimaciones (por ejemplo, una variación en la tasa de
descuento o en el importe y aparición temporal de los flujos de efectivo
futuros de la unidad generadora de efectivo a la que corresponde la plusvalía
comprada).
112. Un suceso externo específico es un evento que cae fuera del control de la empresa. Ejemplos de sucesos externos de
naturaleza excepcional son las nuevas
regulaciones que producen recortes significativos, o reducen el rendimiento, de la actividad o las operaciones
a las que corresponde la plusvalía comprada.
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Información a
revelar
113. En
los estados financieros se debe revelar, para cada clase de activos, la
siguiente información:
(a) el
importe de las pérdidas por deterioro reconocidas en el estado de resultados
durante el período, así como la partida o partidas en las que tales cargos
están incluidos;
(b) el
importe de las reversiones de anteriores pérdidas por deterioro que se han
reconocido en el estado de resultados durante el período, así como la partida o
partidas del estado de resultados en que tales reversiones están incluidas;
(c) el
importe de las pérdidas por deterioro reconocidas directamente en las cuentas
de patrimonio neto durante el período; y
(d) el
importe de las reversiones de anteriores pérdidas por deterioro reconocidas
directamente en las cuentas de patrimonio neto durante el período.
114. Una clase de activos es
un conjunto de elementos que tienen similar naturaleza y uso en las actividades
de la empresa.
115. La información exigida
por el párrafo 113 puede revelarse junto con otros datos presentados por clases
de activos. Por ejemplo, tal información puede estar incluida en una
conciliación del importe en libros de las propiedades, planta y equipo al
comienzo y al final de período, ya que este tipo de información es obligatorio
según la NIC 16 Propiedades, Planta y Equipo.
116. Una
empresa que aplica la NIC
14 Información Financiera por Segmentos, debe proceder a revelar, para cada
uno de los segmentos que incluya en sus estados financieros con el formato
principal (que se define en la propia NIC 14), la siguiente información:
(a) el
importe que corresponde a las pérdidas por deterioro reconocidas, tanto en el
estado de resultados como directamente en las cuentas de patrimonio neto
durante el período; y
(b) el
importe correspondiente a las reversiones de pérdidas por deterioro reconocidas
anteriormente, tanto en el estado de resultados como directamente en las
cuentas de patrimonio neto durante el período.
117. Si
una determinada pérdida por deterioro o su reversión, que han sido reconocidas
durante el período y corresponden a un activo individual o a una unidad
generadora de efectivo, son de cuantía significativa en los estados financieros
de la empresa en su conjunto, ésta debe proceder a revelar la siguiente
información:
(a) los
sucesos y circunstancias que han llevado al reconocimiento o a la reversión de la pérdida por deterioro;
(b) el
importe de la pérdida por deterioro reconocida o revertida;
(c) para
cada activo individual:
(i) la
naturaleza del activo; y
(ii) el segmento al que
pertenece, según cuál sea el formato principal
utilizado por la empresa (a partir de las definiciones contenidas en la NIC 14 Información Financiera por Segmentos, siempre que la
empresa aplique esta Norma);
(d) para
cada unidad generadora de efectivo:
(i) una
descripción de la susodicha unidad generadora de efectivo (por ejemplo si se trata de una línea
de productos, una
fábrica, una operación de negocios, un área geográfica, o un segmento de información de la
empresa, según
se definen éstos en la NIC 14, u otro tipo de descripción que resulte conveniente);
(ii) el importe
de la pérdida por deterioro reconocida o revertida en el período, por cada clase de
activos y por cada segmento de información, según el formato primario que utilice la empresa (tal y como éste se define en la NIC 14, siempre que la empresa aplique esta Norma); y
(iii) si la
forma de agrupar los activos, para identificar la unidad generadora de efectivo, ha cambiado
desde la anterior
estimación del importe recuperable de la unidad, la empresa deberá incluir una descripción de la
forma anterior y actual de
llevar a cabo la agrupación, así como las
razones para modificar la forma de identificar la unidad en cuestión;
(e) si el importe recuperable del activo (o de la
unidad generadora de efectivo) en cuestión, está constituido por su precio de
venta neto o su valor en uso;
(f) en el caso de que el
importe recuperable sea el precio de venta neto, los criterios utilizados para
determinar este precio de venta neto (por
ejemplo por referencia a un mercado activo o de otra manera); y
(g) en el caso de que el importe recuperable sea el valor en uso, la tasa o tasas de descuento utilizadas en las
estimaciones actuales y en las efectuadas anteriormente, en su caso.
118. Si
el conjunto de todas las pérdidas por deterioro reconocidas o revertidas,
durante el período, tuvieran importancia significativa dentro de los estados
financieros globales de la empresa, ésta deberá revelar en ellos información
conteniendo una breve descripción de lo siguiente:
(a) las principales clases de
activos afectados por las pérdidas por deterioro,
o en su caso por las reversiones, para las cuales no se ha dado
información por no requerirlo el párrafo 117; y
(b) los
principales sucesos y circunstancias que han llevado al reconocimiento, o en su caso a la reversión,
de tales pérdidas por deterioro
para las que no se ha dado información por no requerirlo el párrafo 117.
119. Se aconseja a las
empresas revelar información acerca de las hipótesis clave utilizadas para
determinar, durante el período, el importe recuperable de los activos o de las
unidades generadoras de efectivo.
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Disposiciones transitorias
120. Esta
Norma debe ser aplicada de forma prospectiva únicamente. Las pérdidas por
deterioro (o las reversiones de las mismas), que se produzcan como resultado de
la aplicación por primera vez de esta Norma Internacional de Contabilidad,
deben ser reconocidas de acuerdo con lo establecido en la propia Norma (es
decir, en el estado de resultados, salvo que el activo se contabilice por su
valor revaluado en cuyo caso las pérdidas por deterioro se tratarán como disminuciones
en el superávit de revaluación, y las reversiones correspondientes como
incrementos a dicho superávit).
121. Previamente a la aprobación de esta Norma, otras Normas Internacionales de Contabilidad contenían ya
requisitos muy similares a los recogidos aquí, para el reconocimiento y la
reversión de las pérdidas por
deterioro de los activos. No obstante, pueden aparecer cambios con respecto a
las evaluaciones hechas anteriormente, por causa de ciertos detalles
sobre cómo determinar el importe recuperable o cómo definir a las unidades generadoras de efectivo. Podría ser
difícil calcular, de forma retrospectiva, qué cuantía podría haber
alcanzado en el pasado el importe
recuperable de un determinado activo. Por tanto, cuando la empresa proceda a aplicar esta Norma por primera
vez, no aplicará ni el tratamiento
por punto de referencia, ni el tratamiento alternativo permitido, para
contabilizar otros cambios en las políticas contables según lo dispuesto en la NIC 8 Ganancia o
Pérdida Neta del Período, Errores
Fundamentales y Cambios en tas Políticas Contables.
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Fecha de
vigencia
122. Esta Norma Internacional de Contabilidad
tendrá vigencia para los estados financieros que cubran períodos que comiencen a
partir del 1 de julio de 1999. Se aconseja anticipar su aplicación. Si la
empresa aplicara esta Norma en los estados financieros que cubran períodos que
comiencen antes del 1 de julio de 1999, debe revelar este hecho.