Las propiedades, planta y equipo son
los activos tangibles que:
(a) posee una empresa para su
uso en la producción o suministro de bienes y servicios, para arrendarlos a
terceros o para propósitos administrativos; y
(b) se esperan usar durante más de un período contable.
Depreciación es
la distribución sistemática del importe depreciable de un activo a lo largo de
su vida útil.
Vida
útil es:
(a) el
período durante el cual se espera utilizar el activo depreciable por parte de
la empresa; o bien
(b) el número de unidades de producción o similares que se espera obtener
del mismo por parte de la empresa.
Costo es el importe de
efectivo o medios líquidos equivalentes pagados, o bien el valor razonable de
la contraprestación entregada, para comprar un activo en el momento de su
adquisición o construcción por parte de la empresa.
Valor residual es
el importe neto que la empresa espera obtener de un activo al final de su vida
útil, después de haber deducido los eventuales costos derivados de la
desapropiación.
Valor razonable es el importe por el cual puede ser intercambiado un activo, entre un comprador
y un vendedor interesados y debidamente informados, que realizan una
transacción libre
La pérdida por deterioro es la cantidad en que excede el
importe en libros de un activo a su importe recuperable.
El importe en libros de un activo es el importe por el que tal
elemento aparece en el balance, una vez deducidas la depreciación acumulada y
las pérdidas de valor por deterioro acumuladas que eventualmente le
correspondan.
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Reconocimiento de propiedades, planta y equipo
7. Un elemento de las propiedades, planta y equipo debe ser reconocido
como activo cuando:
(a) es probable que la empresa
obtenga los beneficios económicos futuros derivados del mismo; y
(b) el costo del activo para la empresa pueda ser medido con suficiente
fiabilidad.
8. Frecuentemente, las partidas de propiedades,
planta y equipo representan una importante porción de los activos totales de la
empresa, por lo que resultan significativas en el contexto de su posición
financiera. Además, la determinación de si un cierto desembolso representa un
activo o es un cargo a resultados del periodo, tiene un efecto importante en
los resultados de las operaciones de la entidad.
9. Al determinar si una partida concreta
satisface el primer criterio para su reconocimiento como activo, la empresa
necesita evaluar el grado de certidumbre relativo a los flujos de efectivo de
los beneficios económicos futuros, a partir de la evidencia disponible en el
momento del reconocimiento inicial. Estimar la existencia de certidumbre
suficiente, sobre si la empresa va a recibir los beneficios económicos futuros
del activo, implica asegurarse de que la misma obtendrá las ventajas derivadas
del mismo, y asumirá los riesgos asociados al bien. Esta constatación estará
disponible sólo cuando los riesgos y las ventajas se hayan traspasado a la
empresa. Antes de que esto ocurra, la transacción para adquirir el activo
puede, generalmente, ser cancelada sin penalización importante, y por lo tanto
el activo no se reconoce como tal.
10. El segundo de los criterios para el
reconocimiento como activo se satisface de forma inmediata, puesto que la
transacción que pone de manifiesto la compra del activo identifica su costo. En
el caso de un activo construido por la propia empresa, una medida fiable del
costo puede venir dada por las transacciones, con terceros ajenos a la empresa,
para adquirir los materiales, mano de obra y otros factores consumidos durante
el proceso de construcción.
11. A fin de identificar qué constituye una
partida separada, dentro de los elementos componentes de las propiedades,
planta y equipo, se precisa la realización de juicios para la aplicación de los
criterios en la definición de
las circunstancias o los tipos de empresas específicas. Puede ser apropiado,
por ejemplo, agregar partidas que individualmente son poco significativas, como moldes, herramientas o troqueles, y aplicar los criterios
pertinentes a los valores ya agregados. La
mayoría de las piezas de repuesto y equipo auxiliar se contabilizan
usualmente como parte de los
inventarios, y se reconocen como gasto a
medida que se consumen. No obstante, las piezas de repuesto importantes
y el equipo de sustitución, cumplen las condiciones para ser calificados como
elementos componentes de las propiedades, planta y equipo, siempre que la
empresa espere usarlos durante más de un periodo. De forma similar, si las
piezas de repuesto y el equipo auxiliar pueden ser usados sólo con un determinado
elemento de las propiedades, planta y equipo, y se espera que su uso se
produzca de manera irregular, se tratarán contablemente como activos fijos, y
se procederá a su depreciación en un periodo de tiempo no superior a la vida
útil del elemento con el que están relacionados.
12. En ciertas circunstancias, puede ser apropiado
repartir el desembolso total en un activo entre sus partes componentes, para
contabilizarlas por separado. Este podrá ser el caso cuando las partes
componentes tienen vidas útiles de diferente duración, o bien cuando
suministran a la empresa beneficios económicos siguiendo patrones diferentes,
por lo que necesitan de métodos y tasas de depreciación diferentes. Por
ejemplo, una aeronave y sus motores serán tratados como activos fijos depreciables
diferentes, si tienen vidas útiles de distinta duración.
13. Algunos elementos de los que componen las
propiedades, planta y equipo, pueden ser adquiridos por razones de seguridad o
medioambientales. La compra de tales activos fijos, si bien no incrementa los beneficios económicos que proporciona ninguno de los
otros activos fijos existentes, puede ser necesaria para que la empresa logre
obtener los beneficios económicos derivados del resto de los activos. Si tal es
el caso, esas adquisiciones de elementos pertenecientes a las propiedades,
planta y equipo, cumplen las condiciones para su reconocimiento como activos,
puesto que permiten a la empresa obtener beneficios económicos adicionales del
resto de sus activos, respecto a los que hubiera obtenido de no haberlas realizado. No obstante, tales activos serán reconocidos como activo
fijo sólo en la medida en que el importe en libros de los mismos, más el correspondiente a los activos que se relacionan con ellos, exceda al
importe recuperable del conjunto formado por unos y otros. Por ejemplo, una
empresa química puede tener que instalar nuevos procesos de fabricación para
cumplir con la normativa medioambiental relativa a la producción y
almacenamiento de productos químicos, reconociendo entonces como parte de las
propiedades, planta y equipo, las mejoras efectuadas en la planta, en la medida
en que son recuperables, puesto que sin ellas la empresa quedaría inhabilitada
para producir y vender esos productos químicos.
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Medición inicial de los elementos
componentes de las propiedades, planta y equipo
14. Todo elemento de las
propiedades, planta y equipo, que cumpla las condiciones para ser reconocido
como un activo debe ser medido, inicialmente, por su costo.
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Componentes del costo
15. El costo de los elementos de las propiedades,
planta y equipo, comprende su precio de compra, incluidos los aranceles de
importación y los impuestos indirectos no recuperables que recaigan sobre la
adquisición, así como cualquier costo directamente relacionado con la puesta en
servicio del activo para el uso al que está destinado. Se deducirá cualquier
eventual descuento o rebaja del precio para llegar al costo del elemento.
Ejemplos de costos directamente relacionados son:
(a) el costo de preparación del emplazamiento
físico;
(b) los costos de entrega inicial y los de
manipulación o transporte posterior;
(c) los costos de instalación;
(d) los honorarios profesionales, tales como los
pagados a arquitectos o ingenieros; y
(e) los costos estimados de desmantelar y
trasladar el activo, así como los correspondientes a la restauración de su
emplazamiento, en la medida que deban ser considerados como un provisión para
gastos futuros, según lo establecido en la NIC 37 Provisiones, Activos Contingentes y Pasivos Contingentes.
16. Cuando se difiere el pago de un elemento
integrante de las propiedades, planta y equipo, más allá de los plazos normales
del crédito comercial, su costo será el precio equivalente al contado. La
diferencia entre esta cantidad y los pagos totales aplazados se reconocerá como
gastos por intereses a lo largo del periodo del aplazamiento, a menos que se
capitalice, de acuerdo con el tratamiento alternativo permitido por la NIC 23 Costos por Intereses.
17. Los costos de administración, así como otros
gastos indirectos de tipo general, no constituyen un componente del costo de
las propiedades, planta y equipo, salvo que estuviesen relacionados
directamente con la adquisición del activo, o bien con su puesta en servicio.
De manera similar, los costos de puesta en marcha y otros similares, previos al
comienzo de la producción, no forman parte del costo del activo, a menos que
sean necesarios para poner el mismo en condiciones de servicio. Las pérdidas
iniciales de operación, surgidas antes de que el activo alcance el rendimiento
pleno esperado, se registran como gastos del periodo correspondiente.
18. El costo de un activo construido por la propia empresa se determinará utilizando los mismos principios que
si fuera un elemento de las propiedades,
planta y equipo adquirido al exterior. Si la empresa fabrica activos similares para su venta, en el curso
normal de sus operaciones, el costo del
activo será, normalmente, el mismo que tengan el resto de los producidos
para la venta (véase la NIC 2 Inventarios). Por tanto, se eliminarán cualesquiera beneficios internos para llegar al
costo de adquisición de tales elementos. De forma similar, no se incluirán, en
el costo de producción del activo, las cantidades que excedan los rangos
normales de consumo de material, mano de
obra u otros factores
empleados. En la NIC 23 Costos por Intereses, se establecen los criterios a cumplir
antes de poder capitalizar los intereses como componentes del costo de los
elementos pertenecientes a las
propiedades, planta y equipo.
19. El costo de un activo que ha sido adquirido
por el arrendador en una
operación de arrendamiento financiero, se determinará utilizando los principios
establecidos en la NIC 17 Arrendamientos.
20. El importe en libros de las propiedades,
planta y equipo, puede ser minorado por el importe de las subvenciones
gubernamentales, de acuerdo con la NIC 20 Contabilización
de las Subvenciones del Gobierno e Información a Revelar sobre Ayudas
Gubernamentales.
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Intercambio de activos
21. Un elemento perteneciente a las propiedades,
planta y equipo, puede ser adquirido por medio de intercambio total o parcial
con otro elemento distinto del activo fijo, o a cambio de otro activo
cualquiera. El costo de adquisición de tal elemento se medirá por el valor
razonable del activo recibido, que es equivalente al valor razonable del activo
entregado, ajustado por el importe de cualquier eventual cantidad de efectivo u
otros medios líquidos entregados adicionalmente.
22. Un elemento que pertenezca a las propiedades,
planta y equipo, puede ser adquirido mediante un intercambio por otro activo
similar, con un uso parecido dentro de la misma línea de actividad y con un
valor similar al entregado. Un elemento de las propiedades, planta y equipo,
puede también ser vendido a cambio de obtener derechos de propiedad sobre
activos similares. En ambos casos, puesto que el proceso de obtención de
beneficios queda incompleto, no se reconocerán pérdidas o ganancias de la
transacción. En lugar de ello, el costo del nuevo activo adquirido será igual
al importe en libros del activo entregado. No obstante, la toma en
consideración del valor razonable del activo recibido puede suministrar
evidencia de desequilibrio, por ser menor que el importe en libros del bien
entregado. Bajo tales circunstancias, se dará de baja parte del valor del bien
entregado a cambio, y el nuevo valor se asignará como costo del nuevo activo.
Ejemplos de sobre activos similares son los intercambios de aeronaves, hoteles.
estaciones de servicio y otras propiedades de inversión. Si se incluyen, en la
transacción de intercambio, otros activos como efectivo, ello puede ser
indicativo de que los activos permutados no tienen valores similares.
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Desembolsos posteriores a la adquisición
23. Los desembolsos
posteriores a la adquisición de un elemento, que ha sido reconocido ya dentro
de la partida propiedades, planta y equipo, deben ser añadidos al importe en
libros del activo cuando sea probable que de los mismos se deriven beneficios
económicos futuros, adicionales a los originalmente evaluados, siguiendo pautas
normales de rendimiento, para el activo existente. Cualquier otro desembolso
posterior debe ser reconocido como un gasto del periodo en el que sea
incurrido.
24. Los desembolsos posteriores a la adquisición
de los elementos componentes de las propiedades, planta y equipo, sólo se
reconocerán como activos cuando mejoren las condiciones del bien por encima de
la evaluación normal de rendimiento hecha originalmente para el mismo. Ejemplos
de mejoras que producen incrementos en los beneficios económicos futuros son
las siguientes:
(a) modificación de un elemento para ampliar su
vida útil o para incrementar su capacidad productiva;
(b) puesta al día de componentes de la
maquinaria, para conseguir un incremento sustancial en la calidad de los
productos; y
(c) adopción de procesos de producción nuevos que
permiten una reducción sustancial en los costos de operación estimados
previamente.
25. Los desembolsos
procedentes de reparaciones y mantenimiento de las propiedades, planta y
equipo, se realizan para restaurar o mantener los beneficios económicos futuros
que la empresa puede esperar de las pautas normales de rendimiento estimadas
originalmente para el activo. Como tales, se reconocen normalmente como gastos
del periodo en que se producen. Por ejemplo, el costo de entretenimiento e
inspección de las propiedades, planta y equipo, es, normalmente, un gasto del
periodo puesto que repone, más que incrementa, el
rendimiento normal estimado originalmente.
26. El tratamiento contable
adecuado, para los desembolsos posteriores a la adquisición de un elemento de
las propiedades, planta y equipo, dependerá de las circunstancias que fueron
tenidas en cuenta para el reconocimiento y medición inicial del activo fijo
correspondiente, así como de la recuperabilidad del gasto posterior en
cuestión. Por ejemplo, cuando el importe en libros del elemento perteneciente a
las propiedades, planta y equipo, se haya reducido para tener en cuenta una
reducción en los beneficios económicos, el desembolso posterior para recuperar
los beneficios económicos esperados del activo será capitalizado, suponiendo
que el nuevo importe en libros no supere la cantidad que se puede recuperar del
activo en cuestión. Este puede también ser el caso cuando el precio de compra
del activo ya refleja la obligación, por parte de la empresa, de incurrir en
desembolsos futuros que sean necesarios para poner el activo en servicio. Un
ejemplo de esto puede ser la adquisición de un edificio que necesita ser
remodelado. En tales circunstancias, los desembolsos posteriores se añaden al importe en libros del
activo, en la medida en que puedan ser recuperados
por medio del uso futuro del mismo.
27. Ciertos componentes
importantes de algunos elementos de las propiedades, planta y equipo, pueden
necesitar ser reemplazados a intervalos regulares. Por ejemplo, un horno puede
necesitar revisiones y cambios tras un determinado número de horas de
funcionamiento, y los componentes interiores de una aeronave, tales como
asientos o instalaciones de cocina, pueden necesitar ser repuestos varias veces
a lo largo de la vida del avión. Estos componentes serán tratados contablemente
como activos diferentes, puesto que tienen vidas útiles diferentes de los
elementos principales de las propiedades, planta y equipo, con los que están
relacionados. Por tanto, suponiendo que se satisface el criterio de
reconocimiento descrito en el párrafo 8, los desembolsos incurridos, al renovar
o reemplazar el componente en cuestión, se contabilizarán como adquisición de
un activo separado, al mismo tiempo que se da de baja el activo que ha sido
reemplazado.
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Medición posterior a la inicial
Tratamiento por punto de referencia
28. Con posterioridad a su reconocimiento inicial como activo, todos los
elementos de las planta y equipo, deben ser contabilizados a su costo de
adquisición menos la depreciación acumulada practicada y el importe acumulado
de cualesquiera pérdidas por deterioro del valor que hayan sufrido a lo largo
de su vida útil.
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Tratamiento alternativo
permitido
29. Con posterioridad al
reconocimiento inicial como activo, todo elemento de las propiedades, planta y
equipo, debe ser contabilizado a su valor revaluado, que viene dado por su valor
razonable, en el momento de la revaluación, menos la depreciación acumulada
practicada posteriormente y el importe acumulado de las pérdidas por deterioro
de valor que haya sufrido el elemento. Las revaluaciones deben ser hechas con
suficiente regularidad, de manera que el importe en libros, en todo momento, no
difiera significativamente del que podrá determinarse utilizando el valor
razonable en la fecha del balance.
Revaluaciones
30. Normalmente
valor razonable de los terrenos y edificios será su valor de mercado. Este
valor se determinará por medio de la oportuna tasación, llevada a cabo por un
perito cualificado.
31. Normalmente,
el valor razonable de la maquinaria y el equipo estará constituido por su valor
de mercado, determinado a través de una tasación. Cuando no existe evidencia de
un valor de mercado, a causa del carácter especializado de estos elementos y
porque la maquinaria y el equipo son bienes que raramente se venden, salvo
formando parte de una unidad empresarial en funcionamiento, la fórmula de
valoración empleada será el costo de reposición del elemento, debidamente
depreciado.
32. La frecuencia de las
revaluaciones depende de los cambios que experimenten los valores razonables de
los elementos de las propiedades, planta y equipo, que se están revaluando.
Cuando el valor razonable del activo revaluado difiera significativamente de su
importe en libros, será necesaria una nueva revaluación. Tales revaluaciones
frecuentes son innecesarias para elementos de las propiedades, planta y equipo
con variaciones insignificantes en el valor razonable. Para éstos, pueden ser
suficientes revaluaciones hechas cada tres o cinco años.
33. Cuando se revalúa un
elemento perteneciente a las propiedades, planta y equipo, la depreciación
acumulada en la fecha de la revaluación puede ser tratada de una de las dos
siguientes maneras:
(a) Reexpresada proporcionalmente al cambio en el
importe en libros bruto del activo, de manera que el importe en libros neto del
mismo sea igual a su importe revaluado. Este método es frecuentemente usado
cuando el activo es revaluado mediante un índice hasta su costo de reposición;
o
(b) Compensada con el importe en libros bruto del
activo, de manera que el valor neto resultante se reexprese hasta alcanzar el importe
revaluado del elemento. Tal método, se utiliza, por ejemplo, para edificios que
se revalúan utilizando su valor de mercado.
La cuantía del ajuste en la depreciación acumulada,
que surge de las reexpresiones o compensaciones anteriores, forma parte del
incremento o disminución en el importe en libros del activo, cuyo tratamiento
contable se hará de acuerdo con lo establecido en los párrafos 39 y 40.
34. Si se revalúa un
determinado elemento perteneciente a las propiedades, planta y equipo, deben
también ser revaluados todos los activos que pertenezcan a la misma clase de
activos.
35. Una clase de elementos
pertenecientes a las propiedades, planta y equipo, es un conjunto de activos de
similar naturaleza y uso en las actividades de la empresa. Cada uno de los
siguientes es un ejemplo de clase separada:
(a) terrenos;
(b) terrenos y edificios;
(c) maquinaria;
(d) buques;
(e) aeronaves;
(f) vehículos a motor;
(g) mobiliario y útiles; y
(h) equipamiento de oficina.
36. Loselementos pertenecientes a una clase de las que
componen las propiedades, planta y equipo, se revisaran simultáneamente con el
fin de evitar revaluaciones selectivas, y consiguientemente, para evitar la
inclusión en los estados financieros de importes rúbricas que serían una mezcla
de costos y valores referidos a diferentes momentos del tiempo. No obstante,
cada grupo de activos puede ser revaluado de forma periódica e independiente,
siempre que la revisión de los valores se realice en un intervalo corto de
tiempo, de manera que los valores se mantengan constantemente actualizados.
37. Cuando se incrementa el
importe en libros de un activo como consecuencia de una revaluación, tal
aumento debe ser acreditado directamente a una cuenta de superávit de
revaluación, dentro del patrimonio neto. No obstante, el incremento debe ser
reconocido como ganancia del periodo en la medida en que exprese la reversión
de una disminución por devaluación del mismo activo, que fue reconocida
previamente como una pérdida.
38. Cuando se reduce el importe
en libros de un activo como consecuencia de una devaluación, tal disminución
debe ser reconocida como una pérdida del periodo. No obstante, la disminución
debe ser cargada directamente contra cualquier superávit de revaluación
registrado previamente en relación con el mismo activo, siempre en la medida en
que tal disminución no exceda el saldo de la citada cuenta de superávit de
revaluación.
39. El superávit de
revaluación incluido en el patrimonio neto puede ser transferido directamente a
las cuentas de ganancias retenidas, cuando la plusvalía correspondiente se
realice. Este saldo puede quedar completamente realizado ya sea por retiro del
elemento o por desapropiación del mismo. No obstante, una parte de la plusvalía
registrada puede ser realizada a medida que se usa el activo por parte de la
empresa; en cuyo caso el importe realizado es igual a la diferencia entre la
depreciación calculada según el valor revaluado del activo y la calculada según
su costo original. La transferencia del superávit realizada desde la cuenta de
revalorización a la de ganancias retenidas no tiene que pasar por el estado de
resultados.
40. Los
efectos de la revaluación de las cuentas de propiedades, planta y equipo, sobre
los impuestos a las ganancias, si los hay, se tratarán contablemente de acuerdo
con las NIC 12 Impuesto a las Ganancias.
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Depreciación
41. La base depreciable de
cualquier elemento componente de las propiedades, planta y equipo, debe ser
distribuida, de forma sistemática, sobre los años que componen su vida útil. El
método de depreciación usado debe reflejar el patrón de consumo, por parte de
la empresa, de los beneficios económicos que el activo incorpora. El cargo por
depreciación de cada periodo debe ser reconocido como un gasto, a menos que
dicho valor se incluya como componente del importe en libros de otro activo.
42. A medida que se van
consumiendo los beneficios económicos incorporados a un activo, se reducirá el
importe en libros del mismo, con el fin de reflejar dicho consumo, mediante
cargos a resultados por depreciación. Tales cargos se harán, incluso, cuando el
valor del activo exceda de su valor neto en libros.
43. Los beneficios económicos
incorporados a un elemento de las propiedades, planta y equipo, se consumen,
por parte de la empresa, principalmente a través del uso del activo. No
obstante, otros factores, tales como la obsolescencia técnica y el deterioro
natural producido por la falta de utilización del bien, a menudo producen una
disminución en la cuantía de los beneficios económicos que cabría esperar de la
utilización del activo. Consecuentemente, para determinar la vida útil de las
propiedades, planta y equipo, deben tenerse en cuenta todos y cada uno de los
factores siguientes:
(a) el uso deseado del activo por parte de la
empresa, que debe estimarse por referencia a la capacidad o al rendimiento
físico que se espera del mismo;
(b) el deterioro natural esperado, que depende de factores operativos tales
como el número de turnos de trabajo en los que será usado el bien, el programa de
reparaciones y mantenimiento de la empresa, así como el nivel de cuidado y
mantenimiento mientras el activo no está siendo dedicado a tareas productivas;
(c) la obsolescencia técnica derivada de los
cambios y mejoras en la producción, o bien de los cambios en la demanda del
mercado de los productos o servicios que se obtienen con el activo; y
(d) los límites legales o restricciones similares
sobre el uso del activo, tales como las fechas de caducidad de los contratos de
servicio relacionados con el bien.
44. La vida útil de un activo se define en términos de la utilidad que se
espera que aporte a la empresa. La política de gestión de activos llevada a
cabo por la empresa puede implicar la venta de los elementos de las
propiedades, planta y equipo después de un periodo específico de uso, o tras
haber consumido una cierta proporción de los beneficios económicos incorporados
a los mismos. Por tanto, la vida útil de un activo puede ser inferior a su vida
económica. La estimación de la vida útil de un elemento de las propiedades,
planta y equipo, es una cuestión de criterio, basado en la experiencia que la
empresa tenga con activos similares.
45. Los terrenos y los edificios son activos
independientes y se tratarán contablemente por separado, incluso si han sido
adquiridos conjuntamente. Los terrenos tienen, normalmente, una vida ilimitada
y por tanto no se deprecian. Las construcciones tienen una vida limitada y, por
tanto, son activos depreciables. Un eventual incremento en el valor de los
terrenos en los que se asienta un edificio no afectará a la determinación de la
vida útil del edificio.
46. La base de depreciación de un activo se
determinará deduciendo el valor residual del mismo. En la práctica, el valor
residual de un activo es, con frecuencia, insignificante y por tanto puede
prescindirse del mismo al calcular la base de depreciación. Si se adopta el
tratamiento de referencia prescrito por esta Norma y además es probable que el
valor residual sea significativo, tal importe será estimado en el momento de la
adquisición y no se incrementará en periodos posteriores por el efecto de
cambios en los precios. No obstante, cuando se adopte el tratamiento
alternativo permitido, se llevará a cabo una nueva estimación del mismo a la
fecha de cada revaluación subsiguiente del activo. Tal nueva estimación estará
basada en el valor residual vigente, a la fecha en cuestión, para activos
similares que hayan terminado su vida útil y que hayan operado bajo condiciones
similares a las de uso del activo que se está revaluando.
47. Es posible utilizar una amplia variedad de
métodos de depreciación para distribuir, de forma sistemática, la base
depreciable de un activo a lo largo de su vida útil. Entre tales métodos se
encuentran el de depreciación lineal, el de tasa constante sobre valor neto en libros
o el de suma de unidades producidas. El método de depreciación lineal producirá
un cargo por depreciación constante a lo largo de toda la vida del activo. El
método de la tasa constante sobre valor neto en libros del activo producirá
cargos que van decreciendo a lo largo de la vida del activo. El método de suma
de unidades producidas supone un cargo que depende del uso deseado o de la
producción efectiva del activo. El método finalmente usado para cada activo se
habrá de seleccionar tomando como base los patrones esperados de obtención de
beneficios económicos, y se aplicará de forma sistemática de un periodo a otro,
a menos que se produzca un cambio en los patrones esperados de obtención de
beneficios económicos por tal activo.
48. Normalmente, el cargo por depreciación de un
periodo se reconocerá como gasto del mismo. No obstante, en ciertas ocasiones,
los beneficios económicos incorporados a un activo se aplican, por parte de la
empresa, a la producción de otros activos y no dan lugar a un gasto del periodo.
En tal caso, los cargos por depreciación pasarán a formar parte del costo del
otro activo, y se incluirán por tanto en su importe en libros. Por ejemplo, la
depreciación del equipo de manufactura se incluirá en el costo de conversión de
los inventarios (véase la NIC 2 Inventarios). De manera similar, la depreciación
de las propiedades, planta y equipo, utilizados para las actividades de
desarrollo, puede ser incluida en los costos de los elementos resultantes,
cumpliendo las reglas que se establecen en la NIC 38 Activos Intangibles.
Revisión de la vida útil
49. La vida útil de un elemento
de las propiedades, planta y equipo debe revisarse periódicamente y, si las
expectativas actuales varían significativamente de las estimaciones previas, deben
ajustarse los cargos a resultados del período corriente y de los futuros.
50. A lo largo de la vida de
un activo, puede ponerse de manifiesto que la vida útil estimada resulta
inapropiada. Por ejemplo, la vida útil puede alargarse por desembolsos posteriores
a la adquisición que mejoran las condiciones del activo y las colocan por
encima del nivel de rendimiento estimado en un principio. Alternativamente,
ciertos cambios tecnológicos o cambios en el mercado de productos pueden
reducir la vida útil del activo. En tales casos, la vida útil y, por ende, la
tasa de depreciación, son objeto de ajuste tanto para el periodo corriente como
para los futuros.
51. La política de
mantenimiento y reparaciones de la empresa puede afectar también a la vida útil
de los activos. Tal política puede redundar en una ampliación de la vida útil
del activo o en un incremento de su valor residual. En cualquier caso, la
adopción de una política como la descrita no resta validez a la necesidad de
realizar cargos por depreciación de los activos.
Revisión del método de depreciación
52. El método de depreciación
aplicado a los elementos que componen las propiedades, planta y equipo debe ser
objeto de revisión periódicamente y, si ha habido un cambio significativo en el
patrón esperado de generación de beneficios económicos de estos activos, debe
cambiarse el método para que refleje el nuevo patrón. Cuando tal modificación
en el método de depreciación se haga necesaria, debe ser contabilizada como un
cambio en una estimación contable, debiendo ajustarse los cargos por
depreciación del periodo corriente y de los futuros.
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Recuperabilidad del importe en libros -Pérdidas por deterioro
53. Para determinar si un
elemento componente de las propiedades, planta y equipo ha perdido valor por
deterioro, la empresa aplicará la NIC 36 Deterioro
del Valor de los Activos. En
dicha Norma se explica cómo debe proceder la empresa para la revisión del
importe en libros de sus activos, cómo
ha de determinar el importe recuperable de cada clase de activos y cuándo debe proceder a
reconocer, o en su caso cuándo debe proceder a revertir, las pérdidas por deterioro del valor.
54. En la NIC 22 Combinaciones de Negocios, se explica cómo tratar una pérdida por deterioro del valor que se
deba reconocer antes del final de primer
periodo contable que haya comenzado después de la fecha de una combinación de negocios que ha sido
calificada como adquisición.
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Retiro y
desapropiación de los activos
55. Todo elemento componente de
las propiedades, planta y equipo que haya sido objeto de desapropiación, debe
ser eliminado del balance, al igual que cualquier elemento del activo fijo que
se haya retirado de forma permanente de uso, siempre que no se espere obtener
beneficios económicos adicionales por su venta.
56. Las pérdidas o ganancias
derivadas del retiro o desapropiación de un elemento componente de las
propiedades, planta y equipo deben ser calculadas como la diferencia entre el
importe neto que se estima obtener por la venta, en su caso, y el importe en
libros del activo y deben ser reconocidas como pérdidas o ganancias en el
estado de resultados.
57. Cuando se intercambia un
elemento correspondiente a las propiedades, planta y equipo por un activo
similar, bajo las circunstancias descritas en el párrafo 23, el costo del
activo adquirido será igual al importe en libros del activo desapropiado, y de
la transacción no resultarán ni pérdidas ni ganancias.
58. Las operaciones de venta con arrendamiento posterior se tratarán
contablemente de acuerdo con la NIC
17 Arrendamientos.
59. Los
elementos componentes de las
propiedades, planta y equipo que se retiran del uso activo, y se mantienen para desapropiarlos se medirán por su valor neto e libros al momento del retiro. Como
mínimo al final de cada período contable, la empresa deberá realizar las comprobaciones necesarias para detectar las
eventuales pérdidas por deterioro del valor de estos activos utilizando el procedimiento establecido en la NIC 36 Deterioro del Valor de los Activos y en consecuencia habrá de proceder a
reconocer contablemente tales pérdidas si fuesen detectadas.
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Información a revelar
60. En los estados financieros
debe revelarse, con respecto a cada clase de elementos de las propiedades,
planta y equipo, la siguiente información:
(a) las bases de medición
utilizadas para determinar el importe en libros bruto y, cuando hayan sido
utilizadas varias, debe desglosarse el importe en libros bruto que corresponde
a cada base de medición en cada clase de elementos de las propiedades, planta y
equipo;
(b) los métodos de depreciación
utilizados;
(c) las vidas útiles o los
porcentajes de depreciación utilizados;
(d) el importe en libros bruto
y la depreciación acumulada (junto con el importe acumulado de las pérdidas por
deterioro del valor que le correspondan), tanto al principio como al final de
cada periodo;
(e) la conciliación de los
valores en libros al principio y fin del periodo, mostrando:
(i) las inversiones;
(ii) las desapropiaciones de
elementos;
(iii) las adquisiciones realizadas
mediante combinaciones de negocios;
(iv) los incrementos o
disminuciones, resultantes de las revaluaciones llevadas a cabo en el período,
de acuerdo con los párrafos 29, 37 y 38, así como las eventuales pérdidas por
deterioro del valor reconocidas en el período, o revertidas en el misma, cuya
contrapartida hayan sido las cuentas de superávit por revaluación, en función de lo establecido en la NIC 36 Deterioro
del Valor de los Activos;
(v) las pérdidas por deterioro
del valor reconocidas en el estado de
resultados, siguiendo la NIC 36 Deterioro del Valor de los Activos;
(vi) las pérdidas por deterioro
de valor que hayan revertido, y hayan sido reconocidas en el estado de
resultados, siguiendo la NIC 36 Deterioro del Valor de los Activos;
(vii) la depreciación;
(viii) las diferencias netas de cambio surgidas en la conversión de estados
financieros de una entidad extranjera; y
(ix) otros movimientos.
No es preciso ofrecer información comparativa para las
conciliaciones exigidas por el apartado (e) anterior.
61. Asimismo, en los estados
financieros debe revelarse:
(a) la existencia, en su caso, y los valores correspondientes a las
restricciones de titularidad, así como los elementos de las propiedades, planta
y equipo que están afectos como garantía al cumplimiento de determinadas
obligaciones;
(b) las políticas contables seguidas para estimar los eventuales costos de
restauración o rehabilitación medioambiental derivados de los elementos de las
propiedades, planta y equipo;
(c) el importe de los anticipos a cuenta sobre elementos de las
propiedades, planta y equipo en curso de construcción; y
(d) el importe de los compromisos de adquisición de elementos de las
propiedades, planta y equipo.
62. La selección de un método de depreciación,
así como la estimación de la vida útil de los activos, son cuestiones que
requieren el concurso de criterios o juicios subjetivos. Por tanto, las
revelaciones sobre los métodos adoptados y sobre las vidas útiles estimadas o
de los porcentajes de depreciación suministran, a los usuarios de los estados
financieros, información que les permite revisar los criterios seleccionados
por la gerencia de la empresa, a la vez que hace posible la comparación con
otras empresas. Por razones similares, es necesario revelar los cargos por depreciación
de cada periodo, así como la depreciación acumulada al final del mismo.
63. La empresa informará de la naturaleza y del
efecto del cambio en una estimación contable, siempre que haya tenido una incidencia
significativa en el periodo actual o que vaya a tenerla en periodos siguientes,
de acuerdo con la NIC 8 Ganancia o
Pérdida Neta del Periodo, Errores Fundamentales y Cambios en las Políticas
Contables. Tal información
puede aparecer respecto a los cambios en las estimaciones de:
(a) valores residuales:
(b) costos estimados de desmantelamiento o traslado de los elementos que
componen las propiedades, planta y equipo, así como de restauración o
rehabilitación de su emplazamiento;
(c) vidas útiles; y
(d) método de depreciación.
64. Cuando los elementos que
componen las propiedades, planta y equipo se contabilizan por sus valores
revaluados, debe revelarse la siguiente información:
(a) las bases valorativas utilizadas para la revaluación;
(b) la fecha efectiva de la revaluación;
(c) si se han utilizado los servicios de un tasador independiente;
(d) la naturaleza de cualesquiera índices utilizados para determinar los
costos de reposición;
(e) el importe en libros de cada clase de elementos de las propiedades,
planta y equipo que debieran haberse incluido en los estados financieros
confeccionados según el tratamiento por punto de referencia que se contiene en
el párrafo 28; y
(f) el superávit de revaluación, indicando los movimientos del periodo,
así como cualesquiera restricciones sobre la distribución de su saldo a los
propietarios.
65. La empresa habrá de ofrecer en sus estados
financieros, además de los datos exigidos en los apartados (e) (iv) a (e) (vi)
del párrafo 60, información sobre los elementos que componen las propiedades, planta
y equipo de que hayan sufrido pérdidas por deterioro de valor, en función de lo
establecido en la NIC 36 Deterioro del
Valor de los Activos.
66. Los usuarios de los estados financieros
también suelen encontrar en ellos la siguiente información, relevante para
cubrir sus necesidades:
(a) el importe en libros de los elementos componentes de las propiedades,
planta y equipo, que se encuentran temporalmente fuera de servicio;
(b) el valor bruto en libros de cualesquiera elementos
componentes de las propiedades, planta y equipo que, estando totalmente
depreciados, se encuentran todavía en uso;
(c) el importe en libros de los elementos
componentes de las propiedades, planta y equipo que, retirados de su uso
activo, se mantienen sólo para ser desapropiados; y
(d) cuando se utiliza el tratamiento contable por
punto de referencia, el valor razonable de los elementos componentes de las propiedades
planta y equipo, para los que el mismo es significativamente diferente del
importe en libros.
Por tanto, se
aconseja a las empresas presentar también estas informaciones.
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Fecha
de vigencia
67. Esta Norma Internacional
de Contabilidad tendrá vigencia para los estados financieros anuales que cubran
periodos que comiencen a partir del 1 de julio de 1999. Se aconseja aplicarla
con anterioridad a esa fecha. Si alguna empresa aplica esta Norma en periodos
que comiencen antes del 1 de julio de 1999:
(a) debe revelar de este hecho en la nota correspondiente; y
(b) debe adoptar simultáneamente la NIC 36 Deterioro del Valor de los Activos, la NIC 37 Provisiones, Activos Contingentes y Pasivos
Contingentes, y la NIC 22 Combinaciones de Negocios, revisada en 1998.
68. Esta Norma deroga la anterior NIC 16 Contabilización de las Propiedades, Planta y
Equipo, aprobada en 1993.
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